«Esta viuda pobre ha echado en el arca de las ofrendas más que nadie.» Marcos 12, 38-44.
Reflexiones para este domingo
1. Dios no mide la cantidad de lo que damos, sino el amor con el que nos desprendemos. Dar de lo que nos sobra (tiempo, dinero, atención) no transforma el corazón.
2. La verdadera generosidad duele un poco. Entregarle a Dios y a la familia tu atención plena cuando estás cansado después del trabajo, es dar «todo lo que tienes para vivir».
3. Cuidado con buscar el reconocimiento y las «primeras filas». La humildad de la viuda, que da en secreto, es la actitud que atrae la mirada maravillada de Jesús.





