“…La designación de Julián Leyzaola en el equipo de Javier Corral ha estremecido a los duartistas hasta sus cimientos, porque si alguien conoce la realidad de la verdadera «estrategia» de supuesta seguridad pública en la pasada administración estatal, ese es precisamente el ex Jefe de la Policía Municipal de Ciudad Juárez…», musita apenas el importante funcionario norteamericano de seguridad nacional, en nuestro encuentro en sus oficinas, que más parecen un búnker amurallado, pleno de monitores que vigilan vía satelital la seguridad continental durante las 24 horas, «…no es alejado de la realidad suponer que algunas de las primeras denuncias penales se harán en base a fundamentadas evidencias y testimonios de Leyzaola en contra de César Duarte y algunos de sus más cercanos colaboradores de la FGE y de la Policía Estatal…”
“…Quien mejor que él, que enfrentó durante su gestión varios intentos de asesinato por parte de grupos criminales, el último de ellos cuando ya se había retirado del servicio público, atribuido por él mismo a altos mandos policiacos de la ciudad y del Estado; la FGE jamás investigó sus señalamientos públicos y nunca le tomó ni siquiera declaración ministerial, aunque sí se apresuró a integrarle una carpeta de denuncias penales, con acusaciones absurdas como intento de violación, intento de asesinato y abuso de atribuciones, provenientes de individuos claramente identificados como miembros de La Línea, en complicidad con las autoridades estatales…”
“…La realidad es que Leyzaola siempre estorbó los planes de Duarte para controlar plenamente Ciudad Juárez, en especial los acuerdos secretos con los grupos criminales que tantos dividendos le dieron en otras partes del estado, nunca le perdonó a Héctor Murguía haberlo nombrado contra su voluntad, y mucho menos al entonces presidente de Coparmex Carlos Chavira, haberlo invitado a Ciudad Juárez y haber consensado su aceptación virtualmente unánime con el sector empresarial, luego de su exitosa pacificación de Tijuana, con idénticos problemas que su gemela chihuahuense…”
“…Mucho le dolió también su nombramiento al entonces fiscal Carlos Manuel Salas, quien con rabia mal contenida amenazó de muerte a Carlos Chavira, cuando Duarte inició su persecución política en contra del destacado dirigente empresarial, a quien furioso espetó: “a ver si todavía le sigues haciendo homenajes y reconocimientos a Leyzaola y sigues ignorando mis logros en la FGE»; Salas fue el mismo personaje que también intentó amedrentar a varios dirigentes empresariales juarenses, cuando se enteró que Leyzaola llegaría a Ciudad Juárez: «los está engañando, es un superhéroe de pacotilla, un farsante, el no hizo nada en Tijuana…”
“…Leyzaola se ganó el respeto de propios y extraños cuando desde su llegada empezó a encabezar los operativos de vigilancia y patrullaje de la ciudad, instruyendo prontamente mejores tácticas y técnicas a los azorados cadetes de la policía municipal, capacitándolos en el manejo de armamentos y depurando en breve término a muchos malos elementos que actuaban en complicidad con los delincuentes; él mismo hacía algunas de las más importantes detenciones, todo lo contrario de sus antecesores y mucho menos de sus sucesores…»
“…Su estrategia de sectorización y de una eficaz policía de proximidad pronto se reflejó en una menor cantidad de hechos delictivos, a pesar de las constantes acciones de sabotaje que desde la FGE continuamente le enderezaban, incluido un fallido intento de orden de aprehensión por supuestas «violaciones a los derechos humanos de los detenidos», en complicidad con los entonces dirigentes de Desarrollo Económico y la AMAC, Jorge Contreras Fornelli y José Luis Armendáriz, quienes tuvieron que recular ante el repudio total de los demás organismos del CCE, que lo impidieron…”
“…Todas las estrategias de seguridad de Leyzaola fueron rápidamente desarticuladas tan pronto terminó la gestión de Murguía y entró Enrique Serrano, como eficaz mandadero y edecán de Duarte; personal de la FGE prontamente se apropió del control operativo de la SSPM y empezó una campaña de desprestigio y desaprobación en contra del Teniente Coronel, ahora alegremente «avalada» por la Mesa de Seguridad y sus inefables y eternos dirigentes, Jorge Contreras Fornelli y Alejandra de la Vega, la nueva era del evangelio duartista, que predicaba una falsa paz y tranquilidad social sólo existente en los medios afines, había empezado…”
Con Leyzaola como aliado, Javier Corral concreta una jugada estratégica que sin duda arrincona a los duartistas, ¿o alguien lo pone en tela de duda?





