
Los profesionales sanitarios y del ámbito de la psicología recomiendan incluir en nuestra rutina algo de ejercicio físico moderado. Sigue estos sencillos consejos para arrancar tu puesta a punto.
- Di no a la pereza
Empieza por programar y planificar un horario para hacer ejercicio.
Si necesitas estar acompañado, incorporarte a actividades grupales (ADAPTIV aqua, ADAPTIV bike basic, ADAPTIV pilates basic…) te ayudará a estar más motivado.
- Céntrate en lo importante
Comienza por ejercicios que tengan una intensidad baja-media. Recuerda que objetivo es ir adaptando nuestras articulaciones, ligamentos y sistema cardiorrespiratorio progresivamente hacia un nivel más intenso y regular de actividad. Es fundamental, en esta fase, seguir escrupulosamente los calentamientos y no olvidarnos de las rutinas de estiramiento y movilidad articular.
- Sé realista
Nuestros horarios son desordenados y, además, nuestra alimentación sufre cambios que suelen hacernos coger algo de peso. Con este panorama, es importante que evites ponerte objetivos demasiado ambiciosos: solo vas a conseguir frustrarte si no llegas a las expectativas creadas.
Tus intereses deben ser realizables, tanto en los días en semana en que vas a realizar ejercicio físico como en el tiempo que inviertes en cada sesión y la intensidad de ésta. Recuerda que ir consiguiendo tus metas contribuye a tu felicidad.
- Programa de entrenamiento
Tu objetivo, al menos durante las primeras tres semanas, es acondicionar el físico. Combina el trabajo cardiovascular de intensidad media con actividades de fuerza-resistencia para poner a punto tus articulaciones y compensar las cadenas cinéticas.





