El título de este artículo deriva de la construcción de una palabra, derivada del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, conocido como NAFTA por sus siglas en inglés, de una nación que se podría llamar “NAFTANIA” o Estados Unidos de Norteamérica.
Lo que quiero describir es una situación hipotética que es todo lo contrario a la conversación que está de moda en los Estados Unidos, que es la del rechazo a todo lo mexicano, a todo lo latino, a todo lo que no tiene nada que ver con la raza y cultura anglosajona y teutona.
Me refiero a una fantasía, pero no es una fumada, sino una situación que ya ha pasado en los países más civilizados del mundo, en los países que tienen una gran diversidad cultural y de idiomas, que en el siglo pasado fueron devastados con cientos de millones de muertos y la pérdida de gran parte de su infraestructura industrial y urbana. Éstos son los países europeos, que en un movimiento sin precedente la mayoría de ellos lograron conjugarse en una Unión Europea.
La UE es una gran acuerdo en donde los países de Europa se unificaron en su legislación aduanal, fiscal, migratoria, económica y de derechos humanos, guardando su soberanía en las cuestiones esenciales de permanecer o salirse de esa Unión, y en cuestiones secundarias de índole local, pero cediendo soberanía a órganos supranacionales en las materias descritas.
Mi sueño es que ante el embate del candidato del Partido Republicano en contra de NAFTA, ante su derrota, la respuesta fuera la creación de NAFTANIA.
Imaginemos qué pasaría si elimináramos las fronteras entre Canadá, Estados Unidos y México, poniendo una sola frontera en Belize y Guatemala. A ese perímetro se le denominaría, simplemente Norteamérica o NAFTANIA. Así, dentro de NAFTANIA hubiera una sola nacionalidad para los mexicanos, estadounidenses y canadienses. Crearíamos una sola legislación económica, de energía, de derechos humanos.
Podría haber un solo ejército, integrado por miembros de los tres países, una policía norteamericana, integrada por miembros de los tres países, que actuara subsidiariamente sobre las policías nacionales, estatales, municipales, provinciales, de condados y de las ciudades.
Imaginemos que en Norteamérica hubiera tres idiomas oficiales, el español, el inglés y el francés, que hubiera un solo sistema educativo, con las variables regionales correspondientes, pero con temas universales sobre derechos humanos, cultura antidiscriminatoria, de respeto a la inminente dignidad del ser humano, al medio ambiente y a la diversidad cultural; que hubiere un Supremo Tribunal de Justicia de Norteamérica, integrado por ministros de los tres países, con una Presidencia rotativa cada tres años, que actuara como corte de casación, para violaciones de derechos humanos.
Imaginemos que en NAFTANIA hubiere una sola moneda, a la cual se le podría denominar como “Dolpe” (conjunción de las palabras Dólar y Peso) y un solo Banco Central; que las fronteras fueran resguardadas por una sola fuerza aduanal y migratoria integrada por elementos de los tres países.
¿Qué generarían en nuestros territorios estos cambios? Yo auguro que muchas cosas buenas, en contrapartida a todo lo malo que dice Trump sobre NAFTA. Creo que se pararía la migración hacia el norte y se generaría una gran migración hacia el sur, por las grandes oportunidades de negocio que se generarían en México, derivadas de nuestra carencia de infraestructura y las oportunidades energéticas que existen.
En el lado mexicano, se podrían aplicar los Acuerdos de San Andrés Larraínzar, que se asemejan mucho al estatus que guardan las reservaciones indígenas de Estados Unidos.
En NAFTANIA, habría un verdadero ataque en contra del crimen organizado, al no existir fronteras que impiden una labor conjunta de persecución, habría una gran apertura en transparencia y gobierno abierto, y ante todo, habría un gran fortalecimiento del estado de derecho y de las instituciones del Estado.
Auguro que con en NAFTANIA, habría parvadas de baby boomers que emigrarían a los mejores climas de México. Habría una inmensa cantidad de capitales del mundo que buscan refugio en lo países de Norteamérica, que ahora estarían garantizados con las potencias de Estados Unidos y Canadá, incluyendo a México, que les daría la seguridad y estabilidad que buscan.
En fin, NAFATANIA sería el gran bloque económico que podría subsistir totalmente de sus propios recursos humanos, naturales y económicos, sin necesidad alguna de las importaciones chinas, ni de otros países asiáticos ni europeos. Con ello, podríamos los países de Norteamérica dar un ejemplo mundial de que la Unión nos da la fuerza necesaria para crear y mantener el bien común en nuestras poblaciones.
Que gran contribución podría hacer un demagogo como Trump para nuestras tres naciones, si como resultado de su derrota creáramos NAFATANIA, derrotando sus discursos de odio y discriminación, comprobándole al mundo entero, que Norteamérica junta se convertiría en el lugar ideal para vivir y cumplir nuestros anhelos.





