
La Secretaría de Salud a través de la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COESPRIS), brinda a la población algunas recomendaciones para el correcto consumo de pescados y mariscos.
Estos son ingeribles en cualquier época del año, pero en temporada de calor se incrementa su consumo, además pueden representar riesgos a la salud ya que pueden ocasionar severas infecciones e intoxicaciones.
Por lo cual es importante tomar en cuenta algunos puntos para su ingesta: que no estén crudos, cuando haga demasiado calor hervir por lo menos durante cinco minutos todos los productos, evitar descongelarlos a temperatura ambiente y asegurarse que estos sean bien cocidos o fritos.
También, se recomienda solo adquirirlos en lugares que se encuentren certificados por la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COESPRIS), además de los siguientes puntos para evitar alguna intoxicación por consumir productos en mal estado:
• Evitar el consumo de productos crudos, como ceviche o cócteles.
• Lavar muy bien los productos pesqueros antes de prepararlos.
• Freír o cocer los pescados y mariscos porque así destruirás las bacterias y parásitos dañinos para tu salud.
• La carne no se cuece con jugo de limón, las bacterias no mueren.
• Evitar el consumo de carne cruda con limón.
• El personal que despacha debe presentar apariencia limpia y mantener los productos en refrigeración o congelados.
• Realizar tus compras en locales cerrados.
Algunos signos para identificar si lo que se va a consumir se encuentra en buen estado son:
En pescados:
• Tengan la piel firme
• Escamas bien adheridas
• Agallas rojo intenso
• Olor a mar, fresco, alga
• Estén en cama de hielo o en refrigeración menor o igual a 4°C
Se debe rechazar el pescado que:
• Tenga olor desagradable, pútrido, amoniaco o rancio.
• Piel flácida
• Desprendimiento fácil de escama
• Agallas oscuras, viscosas, verdosas
• Esté expuesto a temperatura ambiente
La Secretaría de Salud resalta la importancia de tomar en cuenta estas recomendaciones, con la finalidad de evitar padecer malestares relacionados con la baja calidad de estos productos.





