Durante décadas, el mundo construyó la economía más interdependiente de la historia. En seis años, empezó a desmantelarla. La pandemia, la guerra en Ucrania, los aranceles de Trump y el conflicto en Irán… cada golpe dejó la misma pregunta: ¿sigue existiendo la economía global? Y lo cierto es que el comercio no cayó.
Las mercancías recorren hoy más kilómetros que nunca. Pero algo cambió de forma radical: el mundo ya no le compra al proveedor más eficiente, sino al más seguro o al aliado político. El FMI advierte que, en el peor escenario, podría costarle al mundo hasta el 7% de su riqueza global.
Créditos: DW en español.





