Infinitos salones de juego, bodas con imitador de Elvis de testigo y fiestas hasta el amanecer. Lo que pasa en las Vegas se queda en las Vegas, dicen.
Una ciudad imán para el turismo, que parece no estar pasando por su mejor momento: la inflación, la pérdida de poder adquisitivo y también los planes geopolíticos y migratorios de la Administración Trump, han contribuido a una caída del turismo del 7.5 por ciento en visitantes.
Créditos: DW en español.





