
«Mi corazón se regocija en el Señor, mi Salvador.” Lucas-1,46-55.
Reflexiones para este viernes
1. Qué difícil es tener hambre de Dios cuando estamos rodeados de tanto materialismo y satisfacciones inmediatas.
2. Mantener esa sencillez de corazón y reconocerse pobre, necesitada de Dios.
3. No existe la familia perfecta, pero no hay que tener miedo a la imperfección.





