«El mismo David lo llama Señor.» Marcos 12, 35-37.
Reflexiones para este viernes
1. Jesús es más que un buen maestro o un líder histórico; es el Señor de nuestra vida. Reconocer su señorío significa dejar que Él tome el timón de nuestras decisiones.
2. En medio de la confusión de voces y opiniones del mundo actual, afiancemos nuestra fe en la divinidad de Cristo, la única verdad que no cambia.
3. Que nuestra forma de hablar de Él (ya sea en una charla personal o al crear contenido católico) transmita el respeto y la adoración que merece el Rey de Reyes.





