«Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin el traje de fiesta?». Mateo 22, 1-14.
Reflexiones para este jueves
1. Dios invita a todos al banquete de su Reino, buenos y malos, pero espera de nosotros una respuesta: revestirnos del «traje» de la gracia y la conversión.
2. No pongamos excusas (el trabajo, los negocios, el cansancio) para rechazar la invitación diaria de Dios a orar, a ir a misa y a vivir en familia.
3. Ser cristiano de nombre no basta. Nuestras obras de caridad y nuestra vida coherente son ese vestido de fiesta que nos hace dignos de su presencia.





