
Ciudad de México.- Senadores, diputados y otros políticos de Morena se deslindaron del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y dejaron su futuro en manos de la Fiscalía General de la República (FGR).
A diferencia de otros morenistas emproblemados, a quienes han arropado con el grito de “¡No estás solo!”, en esta ocasión, el octavo Congreso Nacional Extraordinario de Morena ni siquiera pronunció el nombre de Rubén Rocha Moya, acusado por el gobierno de Estados Unidos de vínculos con el narco.
La sombra del gobernador con licencia de Sinaloa estuvo presente en el cónclave morenista, pero entre los presentes no hubo un sólo gesto de apoyo o solidaridad.
Al final de la sesión, algunos delegados de Sinaloa pretendieron organizar una porra para Rocha Moya, pero el intento se ahogó al no tener eco entre el resto de los asistentes.
Entrevistados por separado, diversos personajes morenistas expresaron que una vez que se ha separado de su cargo, Rocha Moya debe asumir las consecuencias de lo que resulte de las investigaciones de la FGR.
Solo el senador Gerardo Fernández Noroña externó su confianza en la inocencia del gobernador con licencia, pero advirtió que si resultara culpable “no habrá impunidad ni en ese ni en ningún otro caso”.
El también senador morenista Manuel Huerta Ladrón de Guevara dijo que confía en la FGR, pero al ser cuestionado si tiene confianza en Rubén Rocha, respondió “no lo conozco”.
La diputada Dolores Padierna afirmó que “por fortuna”, Rocha Moya ya pidió licencia y “está ahora sí que a expensas de lo que digan las autoridades, que tienen que hacer su trabajo”.
Asisten todos los gobernadores de Morena, menos Rocha
En el presídium del Congreso Nacional de Morena tuvieron lugar todos los gobernadores emanados del partido, menos el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya. Tampoco estuvo presente su suplente Yeraldine Bonilla.
El Congreso Nacional arrancó a las 11:21 horas de este domingo con la presencia de 1 mil 830 congresistas nacionales. Presentes en el templete estuvieron los representantes del Comité Ejecutivo Nacional, el presidente del Consejo Nacional, Alfonso Durazo y todos los gobernadores emanados del partido, menos Sinaloa.
En el espacio ni siquiera sobraba el asiento. Deliberadamente, en la organización, no se tomó en cuenta a Sinaloa y su gobernador con licencia, tampoco algún representante del gobierno interino, tras las acusaciones de vínculos con el crimen organizado, hechas por el gobierno de Estados Unidos.
Como representantes del CEN estaban presentes la hasta ayer presidenta Luisa María Alcalde Luján; la secretaria General, Carolina Rangel; el secretario de Organización, Andrés Manuel López Beltrán; y la secretaria de Comunicación, Camila Martínez.
Dentro del Congreso se votaron reformas al estatuto de Morena, como la creación formal del cargo de Citlalli Hernández, presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones; la posibilidad de afiliar militancia de manera digital y que las presidencias de los Consejos estatales también se conviertan en consejerías nacionales.
Con información de El Universal.





