
Con el objetivo de concientizar a la población sobre el cuidado de su salud y evitar problemas renales, la Secretaría de Salud emite recomendaciones en el marco del Día Mundial del Riñón.
Se explica que la obesidad, hipertensión y diabetes mellitus, entre otros, son algunos de los factores que pueden desencadenar algún padecimiento de tipo renal.
Según estadísticas de la Jurisdicción Sanitaria II, en 2016 fallecieron 147 personas por enfermedades renales y actualmente se realizan un promedio de 540 hemodiálisis mensuales en el Hospital General.
Por ello, se promueve la educación sobre las consecuencias negativas de la obesidad y su asociación con la enfermedad renal, destacando la importancia de un estilo de vida saludable y de las políticas sanitarias que hacen accesible una conducta preventiva.
La obesidad es un factor de riesgo significativo para el desarrollo de la enfermedad renal, ya que aumenta la probabilidad de desarrollar los dos factores de riesgo más importantes para la enfermedad renal crónica como son la hipertensión arterial y la diabetes.
Además tiene un impacto directo en el desarrollo de la enfermedad renal, ya que en las personas obesas, los riñones deben filtrar una mayor cantidad de sangre para alcanzar las demandas metabólicas de un mayor peso corporal, lo cual provoca serios problemas en esos órganos.
Esta conmemoración, surgió en 2006 como una iniciativa conjunta de la Sociedad Internacional de Nefrología y la Federación Internacional de Fundaciones Renales, en donde el segundo jueves de marzo, se a conocer a la población acerca de la prevención de la enfermedad renal, sus factores de riesgo y cómo vivir con la enfermedad renal.





