«Mi madre y mis hermanos son estos: los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen.» Lc 8, 19-21.
Reflexiones para este martes
1. El parentesco más fuerte con Jesús no es de sangre, sino de obediencia. Pertenecemos íntimamente a Él cuando hacemos nuestra su Palabra.
2. María es la primera discípula porque, antes de concebir a Jesús en su vientre, lo concibió en su corazón mediante la fe y la escucha.
3. Que el objetivo principal de tu familia terrenal sea convertirse en verdadera familia espiritual, donde todos se ayuden mutuamente a cumplir la voluntad de Dios.





