
Cuando Rubí, una adolescente de 16 años, fue asesinada por su novio en Ciudad Juárez, la activista juarense Marisela Escobedo inició una cruzada para lograr la captura y el juicio del homicida de su hija.
A lo largo de su lucha, Marisela se enfrenta a organizaciones criminales y funcionarios corruptos, arriesgando su vida mientras expone las fallas del sistema de justicia de México, un país donde diez mujeres son asesinadas todos los días, y la mayoría de los casos quedan impunes.





