{"id":74233,"date":"2025-12-14T00:01:00","date_gmt":"2025-12-14T07:01:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/?p=74233"},"modified":"2025-12-13T18:24:57","modified_gmt":"2025-12-14T01:24:57","slug":"soberbia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/soberbia\/","title":{"rendered":"Soberbia"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Jos\u00e9 Woldenberg<\/h4>\n\n\n\n<p>___________________________<\/p>\n\n\n\n<p>El 16 de octubre de 1998, para sorpresa de no pocos, Augusto Pinochet fue detenido en Londres donde uno imagina que se sent\u00eda seguro. Hay que recordar que fue el juez espa\u00f1ol Baltasar Garz\u00f3n el que hab\u00eda interpuesto la denuncia por las violaciones reiteradas y sistem\u00e1ticas a los derechos humanos durante su sombr\u00eda dictadura.<\/p>\n\n\n\n<p>Pues bien, casi de inmediato, Javier Mar\u00edas escribi\u00f3 un breve texto sobre la soberbia que debi\u00f3 modelar su execrable conducta y sobre la estupefacci\u00f3n que muy probablemente lo sacudi\u00f3. Distingu\u00eda al soberbio del orgulloso.<\/p>\n\n\n\n<p>Escribi\u00f3: \u201cel segundo puede ser desafiante y no rebajarse a pedir nada, pero sabe que por ello puede pagar un alt\u00edsimo precio, el primero se cree invulnerable, impune, inmune en toda circunstancia, y para \u00e9l no existen facturas\u201d. (Los villanos de la naci\u00f3n. Letras de pol\u00edtica y sociedad. Los libros del lince. Barcelona. 2010). La diferencia no es menor. El soberbio vive seguro de que ser\u00e1 inexpugnable, que sus actos no se le revertir\u00e1n, el orgulloso presiente que eventualmente puede pagar por sus excesos.<\/p>\n\n\n\n<p>Ambos se sienten superiores, reclaman ser reconocidos, celebrados, aplaudidos. Pero solo los soberbios creen que tirios y troyanos le deben reverencia; los orgullosos saben que por lo menos para algunos resultan repulsivos.<\/p>\n\n\n\n<p>Otra vez Mar\u00edas: \u201cEl soberbio suele negar todo entorno desfavorable, rechaza la existencia de lo hostil o minimiza su importancia, para no ponerse en duda a s\u00ed mismo ni a su jerarqu\u00eda\u201d. Su conformaci\u00f3n subjetiva cree que el mundo que imagina es realmente el mundo y si no es as\u00ed peor para el mundo. Es soberbio porque se siente por encima de todos y por ello mismo exento de compromisos con sus semejantes. Tiene la verdad en un pu\u00f1o y lo dem\u00e1s es lo de menos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEl orgulloso conoce y arrostra las consecuencias de su orgullo; al soberbio ni se le ocurre que su soberbia pueda tener consecuencias, menos a\u00fan desagradables\u201d. Lo acompa\u00f1a una dura y resistente coraza que lo protege de las opiniones y necesidades de los otros; \u00e9l no solo es el centro del universo, sino que los dem\u00e1s, peque\u00f1os e insignificantes planetas, deben girar en torno a \u00e9l. Por encima de \u00e9l nada ni nadie y reclama que le rindan pleites\u00eda porque le parece evidente que \u00e9l es como suele decirse \u201cel mero mero\u201d. Su auto imagen es la del pavorreal que extiende su plumaje y deslumbra a quien lo observa.<\/p>\n\n\n\n<p>Sigo con las citas de Mar\u00edas: \u201cconvencidos de sus grandezas -huelga decir que casi siempre carecen de ella- ni siquiera son prudentes, ni estrat\u00e9gicos ni precavidos, ni por supuesto imaginativos. Est\u00e1n tan seguros de que nadie se les enfrentar\u00e1, y de que si alguno se atreve ser\u00e1 fulminado al instante por su propia osad\u00eda, que a veces ni se protegen lo m\u00ednimo en la comisi\u00f3n de sus felon\u00edas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ello, especulaba Mar\u00edas, Pinochet debi\u00f3 recibir con tremenda estupefacci\u00f3n, a los agentes de Scotland Yard cuando fueron a detenerlo. Se sent\u00eda superior, inmune, incluso merecedor de honores, pero, aunque sea de manera tard\u00eda la justicia lo alcanz\u00f3. Su sorpresa debi\u00f3 ser may\u00fascula y el asombro quiz\u00e1 lo paraliz\u00f3. Porque el soberbio jam\u00e1s espera que sus perfidias sean castigadas.<\/p>\n\n\n\n<p>Cualquier analog\u00eda con otros personajes me parecer\u00eda excesiva, fuera de lugar. Pero, como pontificaban los viejos, la soberbia es muy mala consejera. Y no es dif\u00edcil observar un halo de espectacular soberbia flotando alrededor de la coalici\u00f3n que hoy nos gobierna.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 Woldenberg ___________________________ El 16 de octubre de 1998, para sorpresa de no pocos, Augusto Pinochet fue detenido en Londres donde uno imagina que se sent\u00eda seguro. Hay que recordar que fue el juez espa\u00f1ol Baltasar Garz\u00f3n el que hab\u00eda interpuesto la denuncia por las violaciones reiteradas y sistem\u00e1ticas a los derechos humanos durante su [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":43694,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"slim_seo":{"title":"Soberbia - Opini\u00f3n P\u00fablica","description":"Jos\u00e9 Woldenberg ___________________________ El 16 de octubre de 1998, para sorpresa de no pocos, Augusto Pinochet fue detenido en Londres donde uno imagina que"},"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[782],"class_list":["post-74233","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-de-chile-dulce-y-manteca-columna-invitada","tag-jose-woldenberg"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74233","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=74233"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74233\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":74236,"href":"https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74233\/revisions\/74236"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/media\/43694"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=74233"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=74233"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=74233"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}