{"id":50306,"date":"2024-12-29T00:01:00","date_gmt":"2024-12-29T07:01:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/?p=50306"},"modified":"2024-12-28T19:54:55","modified_gmt":"2024-12-29T02:54:55","slug":"la-habana-de-padura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/la-habana-de-padura\/","title":{"rendered":"La Habana de Padura"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Jos\u00e9 Woldenberg<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">___________________________<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Leonardo Padura ha escrito una historia personal de La Habana. El h\u00e1bitat en donde ha transcurrido su vida y que abarca desde los a\u00f1os cincuenta hasta el presente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un recuento que pasa por diferentes etapas: desde la ciudad antes de la Revoluci\u00f3n, el impacto primero de esa revuelta triunfante, la radicalizaci\u00f3n y endurecimiento de la misma, la clausura de espacios culturales (en el sentido m\u00e1s amplio del t\u00e9rmino), la estatizaci\u00f3n de la vida social, hasta el \u201cper\u00edodo especial en tiempos de paz\u201d y su secuela que han degradado no s\u00f3lo el espacio f\u00edsico sino la convivencia de su gente (Ir a La Habana, Tusquets. 2024).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es un relato personal, quiz\u00e1 intransferible, pero elocuente de lo que ha vivido una generaci\u00f3n. De la esperanza al desencanto. Este \u00faltimo puede rastrearse en la historia de una ciudad a la que Padura pinta con amor, comprensi\u00f3n y \u201cajenidad\u201d. Es la ciudad, escribe, \u201cen la que nac\u00ed y vivo, escribo y padezco, el sitio del mundo al que pertenezco, como una bendici\u00f3n y una fatalidad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Padura naci\u00f3 en el barrio de Mantilla en el que est\u00e1 m\u00e1s que afincado hasta la fecha. Desde ah\u00ed, cuando con sus padres se dirig\u00edan al centro, dec\u00edan que iban a La Habana, que a fines de los 50 era una \u201cgran metr\u00f3poli\u201d, y que junto con la \u201cdura represi\u00f3n pol\u00edtica y galopante corrupci\u00f3n institucional\u201d, ejerc\u00eda una fascinaci\u00f3n: \u201ctodo era atractivo, magn\u00e9tico, prometedor de placeres y quiero creer que verdaderamente hermoso\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El cambio pol\u00edtico impact\u00f3 la vida toda, y uno en espacial modific\u00f3 usos y costumbres: \u201cel inicio de una polarizaci\u00f3n entre afectos y desafectos al sistema\u2026 hasta encallarse y emponzo\u00f1arse, provocando una divisi\u00f3n lacerante y hasta agresiva entre las personas, sus ideas o decisiones\u201d. La llamada ofensiva revolucionaria apag\u00f3, dice Padura, \u201cmuchas de las luces de la ciudad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Decretar el fin de toda actividad productiva o comercial privada, signific\u00f3 el cierre o la intervenci\u00f3n de \u201crestaurantes, fondas, cafeter\u00edas, barber\u00edas, tiendas, talleres mec\u00e1nicos\u2026\u201d que ahog\u00f3 la vitalidad de la ciudad. La peregrina idea de que el Estado pod\u00eda y puede gestionar toda la vida econ\u00f3mica, y que las actividades privadas por definici\u00f3n est\u00e1n re\u00f1idas con el inter\u00e9s de la mayor\u00eda, fue el inicio de la decadencia de la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El espacio urbano se transform\u00f3, los barrios se desfiguraron, los edificios sufrieron un deterioro permanente, al mismo tiempo que se desataba una \u201cencarnizada represi\u00f3n cultural\u201d y se fijaban \u201cinfinitas censuras art\u00edsticas y morales\u201d. Se reescribi\u00f3 la historia y el paisaje de la ciudad de manera consistente se transform\u00f3 hasta hacerse irreconocible. Un sentimiento de \u201cajenitud\u201d, dice Padura, lo acab\u00f3 inundando.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La devastadora crisis de la d\u00e9cada de los noventa, cuando Cuba queda hu\u00e9rfana de los subsidios del bloque sovi\u00e9tico, profundiza el deterioro. \u201cLa falta de recursos para satisfacer cualquier necesidad material imaginable\u2026 oscureci\u00f3 y paraliz\u00f3 la capital, por la que dejaron de transitar veh\u00edculos\u2026\u201d En ese contexto nace su personaje Mario Conde y en sus correr\u00edas aparecen \u201clas ruinas circundantes f\u00edsicas y humanas\u201d. Se trata, dice Padura, no solo de una decadencia f\u00edsica de la ciudad, sino tambi\u00e9n \u201cespiritual, incluso ideol\u00f3gica y moral\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La remembranza\/ensayo de Padura, realizado desde el conocimiento y el apego a su ciudad, desde su profundo arraigo y cari\u00f1o, deja un sabor amargo. Pero es (creo) tambi\u00e9n una alerta de lo que puede generar un mon\u00f3logo impermeable a la diversidad de la vida y sus m\u00faltiples expresiones.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 Woldenberg ___________________________ Leonardo Padura ha escrito una historia personal de La Habana. El h\u00e1bitat en donde ha transcurrido su vida y que abarca desde los a\u00f1os cincuenta hasta el presente. Un recuento que pasa por diferentes etapas: desde la ciudad antes de la Revoluci\u00f3n, el impacto primero de esa revuelta triunfante, la radicalizaci\u00f3n y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":43694,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"slim_seo":{"title":"La Habana de Padura - Opini\u00f3n P\u00fablica","description":"Jos\u00e9 Woldenberg ___________________________ Leonardo Padura ha escrito una historia personal de La Habana. El h\u00e1bitat en donde ha transcurrido su vida y que aba"},"footnotes":""},"categories":[26],"tags":[782],"class_list":["post-50306","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-de-chile-dulce-y-manteca-columna-invitada","tag-jose-woldenberg"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/50306","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=50306"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/50306\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":50307,"href":"https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/50306\/revisions\/50307"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/media\/43694"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=50306"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=50306"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=50306"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}