{"id":38035,"date":"2023-09-12T06:00:00","date_gmt":"2023-09-12T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/2023\/09\/12\/por-que-trabajamos-de-9-a-5-la-historia-de-la-jornada-laboral-de-ocho-horas\/"},"modified":"2023-09-12T06:00:00","modified_gmt":"2023-09-12T04:00:00","slug":"por-que-trabajamos-de-9-a-5-la-historia-de-la-jornada-laboral-de-ocho-horas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/por-que-trabajamos-de-9-a-5-la-historia-de-la-jornada-laboral-de-ocho-horas\/","title":{"rendered":"\u00bfPor qu\u00e9 trabajamos de 9 a 5? La historia de la jornada laboral de ocho horas"},"content":{"rendered":"<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-38034\" src=\"https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/wp-content\/uploads\/2023\/09\/9fea9756de49618df8a07bc5319d744e.jpg\" alt=\"\" class=\"caption\" title=\"El horario de 8 horas se ha mantenido en ese nivel desde la Segunda Guerra Mundial.\" width=\"300\" height=\"168\" \/><br \/>\n<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cultura laboral estadounidense y tambi\u00e9n mexicana, gira en torno a que los empleados trabajen ocho horas al d\u00eda, cinco d\u00edas a la semana, un horario inmortalizado por Dolly Parton en su canci\u00f3n de 1980, \u201c9 to 5\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es simplemente la norma, suponen muchos. Es igual que siempre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Excepto que no siempre fue as\u00ed. Se ha mantenido estable en ese nivel desde la Segunda Guerra Mundial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La forma en que Estados Unidos lleg\u00f3 al est\u00e1ndar de ocho horas no fue el resultado de un sindicato o una industria, una empresa o una ley. M\u00e1s bien surgi\u00f3 despu\u00e9s de una larga y compleja combinaci\u00f3n de acciones laborales, promoci\u00f3n, compromisos pol\u00edticos, empleadores pioneros y competencia econ\u00f3mica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">He aqu\u00ed un resumen (muy) abreviado de c\u00f3mo la sociedad estadounidense se adapt\u00f3 (al menos hasta ahora) a una jornada laboral de ocho horas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La duraci\u00f3n de la jornada laboral a lo largo de los a\u00f1os<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En t\u00e9rminos generales, hubo una disminuci\u00f3n constante en la duraci\u00f3n de la jornada laboral desde el siglo XIX hasta la Segunda Guerra Mundial, con una ca\u00edda bastante pronunciada durante la d\u00e9cada de 1920, dice el historiador econ\u00f3mico Benjamin Hunnicutt, profesor de la Universidad de Iowa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero el descenso empez\u00f3 desde un nivel bastante alto. A mediados del siglo XIX, era com\u00fan trabajar m\u00e1s de 70 horas a la semana, seg\u00fan el economista Robert Whaples, profesor de la Universidad Wake Forest, quien cre\u00f3 una cronolog\u00eda detallada sobre la evoluci\u00f3n de las horas trabajadas en Estados Unidos para la Asociaci\u00f3n de Historia Econ\u00f3mica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dado que en aquel entonces la gente normalmente trabajaba seis d\u00edas a la semana, eso equivale aproximadamente a 12 horas al d\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es que no hubiera ejemplos a principios del siglo XX de personas que dedicaban mucho m\u00e1s tiempo que eso. Al final de la Primera Guerra Mundial, por ejemplo, los trabajadores de los altos hornos de la industria del acero normalmente trabajaban 84 horas a la semana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cEstas horas anormalmente largas fueron objeto de muchas denuncias y un problema importante en una huelga que comenz\u00f3 en septiembre de 1919. La huelga fracas\u00f3&#8230; pero cuatro a\u00f1os despu\u00e9s, US Steel redujo su jornada laboral de doce a ocho horas\u201d, se\u00f1ala Whaples.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1926, la Ford Motor Company, bajo el liderazgo de Henry Ford, instituy\u00f3 una semana laboral de cinco d\u00edas y ocho horas al d\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego, durante la Gran Depresi\u00f3n, debido al alto desempleo, surgi\u00f3 la idea de una semana laboral de seis horas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El libro de Hunnicutt, \u201cEl d\u00eda de seis horas de Kellogg\u201d, cuenta la historia de c\u00f3mo el bar\u00f3n de los cereales, W.K. Kellogg, decidi\u00f3 en 1930 instituir turnos de seis horas en lugar de turnos de ocho horas, con cierta reducci\u00f3n en el salario de los trabajadores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La medida permiti\u00f3 a Kellogg volver a contratar empleados que hab\u00edan sido despedidos y contratar a otras personas desempleadas. Pero tambi\u00e9n lo motivaba la convicci\u00f3n de que devolver m\u00e1s tiempo a los trabajadores era un bien social. En dos a\u00f1os, los trabajadores hab\u00edan comenzado a ganar en seis horas lo que sol\u00edan ganar trabajando ocho, dice Hunnicutt.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La medida de Kellogg atrajo la atenci\u00f3n nacional y pronto hubo presi\u00f3n para legislar a nivel federal una jornada laboral de seis horas. Pero un proyecto de ley destinado a instituir temporalmente una semana laboral de 30 horas, que fue aprobado en el Senado, fracas\u00f3 en la C\u00e1mara.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Poco despu\u00e9s, en 1933, el reci\u00e9n elegido presidente Franklin Delano Roosevelt promulg\u00f3 la Ley Nacional de Recuperaci\u00f3n Industrial (NIRA, por sus siglas en ingl\u00e9s), en virtud de la cual los empleadores celebraron acuerdos voluntarios para instituir semanas laborales de 35 a 40 horas y pagar un salario m\u00ednimo de US$ 12 a US$ 15 por semana. Sin embargo, dos a\u00f1os m\u00e1s tarde, la Corte Suprema dictamin\u00f3 que la NIRA era inconstitucional debido a una disposici\u00f3n relativa al sacrificio de pollos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Ingresa a la Ley de Normas Laborales Justas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de que la NIRA fue invalidada, los legisladores y sindicatos continuaron presionando para mejorar las condiciones laborales. A finales de la d\u00e9cada de 1930, crearon algo que establecer\u00eda en todos los \u00e1mbitos lo que hoy conocemos como la semana laboral de cinco d\u00edas y ocho horas diarias, adem\u00e1s de establecer un salario m\u00ednimo federal e instituir protecciones contra el trabajo infantil.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1938, Roosevelt promulg\u00f3 la Ley de Normas Laborales Justas, que establec\u00eda que los empleadores deb\u00edan pagar horas extras a los empleados que trabajaban m\u00e1s de 40 horas a la semana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El eterno equilibrio entre tiempo y dinero<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La jornada de seis horas de Kellogg, que hab\u00eda sido popular entre los empleados cuando se implement\u00f3, no dur\u00f3. A finales de la d\u00e9cada de 1950, la mayor\u00eda de los empleados hab\u00edan optado por reanudar una jornada de ocho horas. Los que no lo hicieron eran en su mayor\u00eda mujeres, y mantuvieron su horario de seis horas hasta mediados de los a\u00f1os 1980.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hunnicutt entrevist\u00f3 a varios trabajadores de Kellogg sobre por qu\u00e9 regresaron a una jornada laboral m\u00e1s larga. Indicaron que la necesidad de m\u00e1s dinero siempre superar\u00eda la perspectiva de una reducci\u00f3n de horas, dijo. Ya no estaban dispuestos a cambiar salarios m\u00e1s altos por menos tiempo en el trabajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLa necesidad de m\u00e1s dinero se volvi\u00f3 absoluta \u2014dice Hunnicutt\u2014. El ocio se devalu\u00f3, ya no es un bien normal, ya no forma parte del progreso\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy en d\u00eda, por supuesto, la compensaci\u00f3n tiempo-dinero es igualmente relevante para los adultos que trabajan, pero con un nuevo giro: la pandemia de covid-19 cambi\u00f3 la forma de pensar de las personas sobre cu\u00e1n consumidor deber\u00eda ser el trabajo en relaci\u00f3n con otras partes importantes de sus vidas, como el tiempo en familia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como muchos expertos laborales, Hunnicutt se pregunta si los empleados de la Generaci\u00f3n Z y los Millennials podr\u00edan tomar decisiones diferentes a las de las generaciones anteriores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cLa experiencia de la pandemia toc\u00f3 algunas fibras sensibles \u2014dice Hunnicutt\u2014. Quiz\u00e1s haya una manera de vivir mi vida m\u00e1s plenamente y hacer mi trabajo al mismo tiempo. Est\u00e1 sobre la mesa otra vez\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Con informaci\u00f3n de CNN<\/em>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":6,"featured_media":38034,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"slim_seo":{"title":"\u00bfPor qu\u00e9 trabajamos de 9 a 5? 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