{"id":29612,"date":"2022-04-18T06:00:00","date_gmt":"2022-04-18T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/2022\/04\/18\/degradacion\/"},"modified":"2022-04-18T06:00:00","modified_gmt":"2022-04-18T04:00:00","slug":"degradacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/degradacion\/","title":{"rendered":"Degradaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-29611\" src=\"https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/b33d6a0121e221f060fae41236b93074.jpg\" alt=\"\" class=\"caption\" title=\"Jos\u00e9 Woldenberg, acad\u00e9mico y primer presidente del IFE.\" width=\"270\" height=\"235\" \/>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay algo de lo que el pa\u00eds no se recuperar\u00e1 en el corto plazo: la degradaci\u00f3n de la vida p\u00fablica. As\u00ed como los efectos de un tsunami no desaparecen con \u00e9l, porque su capacidad destructiva deja una estela de desastres, as\u00ed los estragos de la lumpenizaci\u00f3n de nuestra coexistencia imprimir\u00e1n una profunda huella.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El presidente y sus seguidores est\u00e1n actuando como si fueran forajidos. Ya hab\u00edan avisado que viv\u00edan su relaci\u00f3n con la ley de manera inc\u00f3moda, que les gustar\u00eda actuar sin restricciones porque su \u201cbuena\u201d voluntad es superior a cualquier norma. Pero ahora su comportamiento, a plena luz del d\u00eda, violando de manera flagrante ordenamientos legales ha llegado a un punto de desfachatez como si fueran los bandidos protot\u00edpicos de los westerns.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es su poder lo que despliegan y retan a autoridades y sociedad a no interferir con sus caprichos. Es su voluntad el metro de todas las cosas y la Constituci\u00f3n y las leyes son estorbos innecesarios. \u201cNo me vengan conque la ley es la ley\u201d es el dictado que quedar\u00e1 grabado en el muro de la infamia como la proclama de quien cree que su poder no debe ser regulado. Un poder caprichoso que va sedimentando la noci\u00f3n de que todo se vale si quien lo hace es uno y no los otros, un potente ingrediente para que la vida en com\u00fan se convierta en la ley del m\u00e1s fuerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si a ello le sumamos el lenguaje pendenciero, cargado de calificativos barriobajeros, el espacio p\u00fablico tiende a empa\u00f1arse con un halo guerrero primitivo y brutal. No hay siquiera la gana de recuperar parte de la complejidad de la vida social y pol\u00edtica. Todo se reduce al c\u00f3digo maniqueo de \u201cconmigo o contra m\u00ed\u201d, como si la constelaci\u00f3n de intereses, ideas, sensibilidades y preocupaciones diversas que palpitan en la sociedad debieran alinearse en dos bandos. Una simplificaci\u00f3n artificial saturada de una griter\u00eda agresiva y carente de cualquier intento de comprensi\u00f3n de las inquietudes de los otros. Un envilecimiento de la posible y necesaria conversaci\u00f3n p\u00fablica convertida en un circo de descalificaciones maquinales en el cual los argumentos, razones y evidencias son cancelados y substituidos por letan\u00edas inerciales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa mec\u00e1nica desemboca en un profundo desprecio por aquellos que no comparten el c\u00f3digo del poder. Se les ve como enemigos, encarnaci\u00f3n de las fuerzas del mal, elementos contaminantes de un supuesto ideario puro y comprometido con el pueblo. Se les trata como si carecieran de dignidad y derechos, fueran prescindibles, como si la diversidad de planteamientos fuera una enfermedad y no la expresi\u00f3n de una sociedad viva y diversa. Esa espiral alimenta una soberbia implacable. Ese lenguaje y desprecio por los otros impide cualquier intercambio productivo y condena al pa\u00eds a una serie de mon\u00f3logos autosatisfechos sin posibles puentes de comunicaci\u00f3n. Pero la fuerza devastadora del mon\u00f3logo del poder es infinitamente superior al del resto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y como si algo faltara, desde la Presidencia se irradia desprecio al conocimiento. \u201c90 por ciento de honradez (lealdad) y 10 por ciento de conocimiento\u201d es lo que el titular del Ejecutivo demanda de sus colaboradores. As\u00ed, improvisaci\u00f3n, fidelidad perruna y ocurrencias definen las pol\u00edticas p\u00fablicas que desplazan las destrezas profesionales, los conocimientos t\u00e9cnicos y especializados. Un batidillo de pulsiones que han convertido el espacio p\u00fablico en un caldero de pasiones destructoras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No ser\u00e1 sencillo remontar la espiral de degradaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay algo de lo que el pa\u00eds no se recuperar\u00e1 en el corto plazo: la degradaci\u00f3n de la vida p\u00fablica. 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