{"id":17419,"date":"2018-07-14T06:00:00","date_gmt":"2018-07-14T04:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/2018\/07\/14\/la-revolucion-francesa-historia-y-consecuencias-229-anos-despues\/"},"modified":"2018-07-14T06:00:00","modified_gmt":"2018-07-14T04:00:00","slug":"la-revolucion-francesa-historia-y-consecuencias-229-anos-despues","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/la-revolucion-francesa-historia-y-consecuencias-229-anos-despues\/","title":{"rendered":"La Revoluci\u00f3n Francesa; 229 de historia y consecuencias"},"content":{"rendered":"<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-17413\" src=\"https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/3b2daa6e6ec02b548931a2c1cfa4b8ff.jpg\" alt=\"\" class=\"caption\" title=\"La toma de la Bastilla ha quedado como el suceso ic\u00f3nico de la Revoluci\u00f3n Francesa.\" width=\"317\" height=\"159\" srcset=\"https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/3b2daa6e6ec02b548931a2c1cfa4b8ff.jpg 317w, https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/3b2daa6e6ec02b548931a2c1cfa4b8ff-300x150.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 317px) 100vw, 317px\" \/><br \/>\n<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Revoluci\u00f3n Francesa (1789-1799) ha sido tradicionalmente considerada como el indicador del final de una \u00e9poca hist\u00f3rica y el punto de arranque de una nueva etapa: la Edad Contempor\u00e1nea. Por este motivo puede aceptarse que, aunque cronol\u00f3gicamente el siglo XIX comenzase en 1801, hist\u00f3ricamente se inici\u00f3 en 1789. Ciertamente, el estallido de la Revoluci\u00f3n Francesa se\u00f1ala una l\u00ednea divisoria entre dos sistemas sociopol\u00edticos opuestos: en el Antiguo R\u00e9gimen, anterior a la Revoluci\u00f3n Francesa, el absolutismo mon\u00e1rquico reg\u00eda una sociedad feudal; en el Nuevo R\u00e9gimen surgido tras la misma, en cambio, reconocemos muchos de los rasgos que caracterizan la organizaci\u00f3n pol\u00edtica y social del mundo contempor\u00e1neo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el terreno pol\u00edtico, la Revoluci\u00f3n Francesa acab\u00f3 con el sistema de monarqu\u00edas absolutas que hab\u00eda prevalecido durante siglos en muchos pa\u00edses europeos. Dicho sistema pol\u00edtico se basaba en el principio de que todos los poderes (el de promulgar las leyes -legislativo-, el de aplicarlas -ejecutivo-, y el de determinar si las leyes hab\u00edan sido o no cumplidas -judicial-) resid\u00edan en el rey. El monarca era fuente de todo poder por derecho divino; tal derecho era la base jur\u00eddica y filos\u00f3fica de su soberan\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Revoluci\u00f3n Francesa establecer\u00eda la separaci\u00f3n de estos poderes, de tal manera que el legislativo corresponder\u00eda a una Asamblea o Parlamento; el poder ejecutivo seguir\u00eda residiendo en el rey y sus ministros, o en un gobierno en las rep\u00fablicas; y el judicial recaer\u00eda en los tribunales de justicia, como poder t\u00e9cnico e independiente. En definitiva, la monarqu\u00eda dejar\u00eda de existir o de ser absoluta para convertirse en un sistema pol\u00edtico en que los distintos poderes servir\u00edan de contrapesos y se controlar\u00edan mutuamente. Se entend\u00eda, adem\u00e1s, que la soberan\u00eda no proced\u00eda sino del pueblo, el cual delegaba el ejercicio del poder en gobernantes libremente elegidos en procesos electorales peri\u00f3dicos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el plano social, las consecuencias de la Revoluci\u00f3n Francesa ser\u00edan igualmente trascendentes. El Antiguo R\u00e9gimen se hab\u00eda caracterizado por consolidar un tipo de organizaci\u00f3n social r\u00edgido y de car\u00e1cter marcadamente estamental, en la que se hab\u00edan consagrado dos grupos o estamentos inamovibles: el clero y la nobleza. Estos estamentos gozaban de una jurisdicci\u00f3n especial que les exim\u00eda de pagar impuestos, entre otros privilegios. El tercer estamento lo integraban los campesinos, que estaban obligados a sostener los gastos del Estado con el pago de tributos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-17414\" src=\"https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/luis_16.jpg\" width=\"600\" height=\"601\" srcset=\"https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/luis_16.jpg 420w, https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/luis_16-300x300.jpg 300w, https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/luis_16-150x150.jpg 150w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero no solamente campesinos, artesanos o siervos compon\u00edan el tercer estamento; una nueva clase social din\u00e1mica y pr\u00f3spera, enriquecida mediante los negocios, el comercio y la industria, tambi\u00e9n pertenec\u00eda jur\u00eddicamente a aquel \u00abtercer estado\u00bb carente de privilegios: la burgues\u00eda. Esta clase emergente aspiraba a que su ascenso y su poder\u00edo econ\u00f3mico se reflejase en el ordenamiento pol\u00edtico. De hecho, la Revoluci\u00f3n Francesa y su m\u00e1s inmediato precedente, la independencia de los Estados Unidos, constituyen los primeros ejemplos de lo que los historiadores han llamado \u00abrevoluciones burguesas\u00bb. En ambas, el triunfo de la burgues\u00eda sobre la aristocracia anquilosada determin\u00f3 una configuraci\u00f3n social en concordancia con la mentalidad y los valores burgueses.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De este modo, la Revoluci\u00f3n Francesa cre\u00f3 una nueva sociedad cuya principal caracter\u00edstica ser\u00eda la eliminaci\u00f3n de los privilegios y la proclamaci\u00f3n de la igualdad de todos los ciudadanos ante la ley; sin embargo, este ideal de igualdad se quedar\u00eda en el plano de lo te\u00f3rico, ya que la nueva sociedad establecer\u00eda un nuevo tipo de jerarquizaci\u00f3n entre los ciudadanos marcada no por el origen o la sangre, como antes, sino por la posesi\u00f3n de riquezas. Se pas\u00f3 as\u00ed de una sociedad estamental cerrada (se era noble por ser hijo de nobles, sin importar m\u00e9ritos o riquezas) a una sociedad abierta pero clasista (la nuestra), en que el dinero y los bienes materiales determinan la clase social. El resultado de la Revoluci\u00f3n Francesa, en suma, ser\u00eda la universalizaci\u00f3n del ideario burgu\u00e9s y la ascensi\u00f3n al poder de la misma burgues\u00eda, que ser\u00eda la principal beneficiaria de los cambios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Revoluci\u00f3n afect\u00f3 a otros pa\u00edses adem\u00e1s de Francia. Los gobernantes y la aristocracia de los pa\u00edses vecinos se convirtieron en sus mayores enemigos, y diversas monarqu\u00edas europeas formaron coaliciones antifrancesas que ten\u00edan como objetivo acabar con el proceso revolucionario y restaurar el absolutismo. Pero la Revoluci\u00f3n encontr\u00f3 apoyo en los campesinos, en los trabajadores de las ciudades y en las clases medias, y sus ideas penetraron en los estamentos no privilegiados de los restantes pa\u00edses europeos, que, en procesos revolucionarios o reformistas, acabar\u00edan por adoptar muchos de sus principios a lo largo del siglo XIX, quedando sus sociedades y sus gobiernos configurados de forma similar. En este sentido, la Revoluci\u00f3n Francesa fue un acontecimiento de alcance universal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong style=\"font-style: inherit;\">Causas de la Revoluci\u00f3n Francesa<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes de entrar en el an\u00e1lisis del proceso revolucionario franc\u00e9s hay que se\u00f1alar las causas que lo desencadenaron, dando por sentado la dificultad que supone establecer un orden de importancia en las mismas. Debe destacarse, en primer lugar, que el impacto de la filosof\u00eda ilustrada en el proceso revolucionario es una realidad incuestionable. Las ideas que difundi\u00f3 la\u00a0<em style=\"font-weight: inherit;\">Enciclopedia<\/em>\u00a0de\u00a0<a style=\"font-style: inherit; font-weight: inherit;\" href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/d\/diderot.htm\">Diderot<\/a>\u00a0y<a style=\"font-style: inherit; font-weight: inherit;\" href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/a\/alembert.htm\">D&#8217;Alembert<\/a>\u00a0(1751-1772), y las doctrinas pol\u00edticas y sociales de Montesquieu, Rousseau y Voltaire dinamitaron los fundamentos te\u00f3ricos de la monarqu\u00eda absoluta y pusieron en manos del elemento burgu\u00e9s el ensamblaje te\u00f3rico con el que justificar la destrucci\u00f3n del Antiguo R\u00e9gimen. El\u00a0<a style=\"font-style: inherit; font-weight: inherit;\" href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/m\/montesquieu.htm\">bar\u00f3n de Montesquieu<\/a>desarroll\u00f3 la teor\u00eda de la divisi\u00f3n de poderes en\u00a0<em style=\"font-weight: inherit;\">El esp\u00edritu de las leyes<\/em>\u00a0(1748);<a style=\"font-style: inherit; font-weight: inherit;\" href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/v\/voltaire.htm\">Voltaire<\/a>\u00a0censur\u00f3 el poder y fanatismo de la Iglesia y defendi\u00f3 la tolerancia y la libertad de cultos;\u00a0<a style=\"font-style: inherit; font-weight: inherit;\" href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/r\/rousseau_jeanjacques.htm\">Jean-Jacques Rousseau<\/a>\u00a0plante\u00f3 en\u00a0<em style=\"font-weight: inherit;\">El contrato social<\/em>\u00a0(1762) el principio de la soberan\u00eda popular, que el pueblo ejerce a trav\u00e9s de representantes libremente elegidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-17415\" src=\"https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/antonieta.jpg\" width=\"600\" height=\"445\" srcset=\"https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/antonieta.jpg 560w, https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/antonieta-300x222.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante el siglo XVIII, Francia vivi\u00f3 una serie de desajustes sociales propios de unas estructuras anquilosadas incapaces de adaptarse a la din\u00e1mica de los tiempos. El desarrollo de la econom\u00eda, con importantes avances en sectores como la industria y el comercio, hab\u00eda favorecido el protagonismo de la burgues\u00eda, cuyo creciente poder econ\u00f3mico no se ve\u00eda correspondido con la funci\u00f3n que le era asignada en la sociedad del Antiguo R\u00e9gimen. A la eclosi\u00f3n de la burgues\u00eda como nueva realidad social cada vez m\u00e1s reacia a tolerar las prerrogativas y prebendas de los estamentos superiores, hab\u00eda que a\u00f1adir la insoportable situaci\u00f3n del campesinado franc\u00e9s, sujeto a un sistema de explotaci\u00f3n se\u00f1orial que, lejos de suavizarse a lo largo del siglo XVIII, tend\u00eda a hacerse a\u00fan m\u00e1s oneroso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la d\u00e9cada de 1780, una sucesi\u00f3n de malas cosechas y graves crisis agr\u00edcolas desencadenaron la casi paralizaci\u00f3n de los restantes sectores econ\u00f3micos, \u00edntimamente dependientes del sector primario. La prolongada depresi\u00f3n se dej\u00f3 sentir con notable intensidad en el campo y en la ciudad, sucedi\u00e9ndose, en los a\u00f1os que precedieron a la Revoluci\u00f3n, una serie de motines y levantamientos populares provocados por la carest\u00eda y la escasez de los productos de primera necesidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong style=\"font-style: inherit;\">La crisis financiera como desencadenante inmediato<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si las causas mencionadas contribuyeron a preparar el clima para el estallido de la Revoluci\u00f3n Francesa, el factor que lo precipit\u00f3 fue la crisis pol\u00edtica surgida cuando<a style=\"font-style: inherit; font-weight: inherit;\" href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/l\/luis_xvi.htm\">Luis XVI<\/a>\u00a0intent\u00f3 hacer frente a la ca\u00f3tica situaci\u00f3n financiera por la que pasaba el erario p\u00fablico. El d\u00e9ficit cr\u00f3nico de la monarqu\u00eda se hab\u00eda convertido en el problema m\u00e1s acuciante para los \u00faltimos gobiernos del despotismo ilustrado. Los gastos provocados por el apoyo a la independencia de las colonias brit\u00e1nicas en Am\u00e9rica y por los dispendios de la corte de Versalles hac\u00edan inaplazable la toma de medidas urgentes en unos momentos en los que el Estado carec\u00eda de cr\u00e9dito ante los banqueros y ya no pod\u00eda recurrir al cl\u00e1sico expediente de incrementar la presi\u00f3n fiscal a los que siempre la hab\u00edan soportado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En estas circunstancias, los responsables de finanzas de los gabinetes de Luis XVI,<a style=\"font-style: inherit; font-weight: inherit;\" href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/t\/turgot.htm\">Robert Jacques Turgot<\/a>\u00a0(1774-1776) y\u00a0<a style=\"font-style: inherit; font-weight: inherit;\" href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/n\/necker.htm\">Jacques Necker<\/a>\u00a0(1778-1781), sugirieron al monarca algunas medidas encaminadas a equilibrar el presupuesto, aunque no lograron su objetivo al ser destituidos de sus cargos por la presi\u00f3n de los sectores m\u00e1s conservadores de la nobleza y del clero. Jacques Necker lleg\u00f3 a publicar en 1781 un presupuesto de la naci\u00f3n (<em style=\"font-weight: inherit;\">Compte rendu au roi<\/em>) que supuso su inmediato cese: por primera vez la opini\u00f3n p\u00fablica conoci\u00f3 las elevadas partidas destinadas a sufragar los gastos de la corte. Tal ejercicio de transparencia le report\u00f3 un gran prestigio entre el pueblo y la burgues\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1783,\u00a0<a style=\"font-style: inherit; font-weight: inherit;\" href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/c\/calonne.htm\">Charles Alexandre de Calonne<\/a>, nuevo ministro de finanzas, intent\u00f3 poner en pr\u00e1ctica un plan de reforma fiscal basado en las ideas de sus antecesores, que, en s\u00edntesis, supon\u00eda la desaparici\u00f3n de los privilegios fiscales de la nobleza y el clero. La frontal oposici\u00f3n de los poderosos provoc\u00f3 su ca\u00edda en abril de 1787; le sustituy\u00f3 Lom\u00e9nie de Brienne, arzobispo de Toulouse y uno de los m\u00e1s ac\u00e9rrimos enemigos de las reformas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El nuevo ministro, una vez comprobado el colapso financiero que amenazaba al Estado, recurri\u00f3 de nuevo al proyecto de Calonne, retocado en algunos puntos. En esta ocasi\u00f3n, los \u00abprivilegiados\u00bb, que se hab\u00edan erigido en representantes de los intereses de la naci\u00f3n, negaron al monarca toda capacidad legal para cambiar el sistema fiscal franc\u00e9s y solicitaron la convocatoria de los Estados Generales, argumentando (conforme a la tesis del duque\u00a0<a style=\"font-style: inherit; font-weight: inherit;\" href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/o\/orleans_luis_felipe_jose.htm\">Luis Felipe II de Orleans<\/a>) que eran la \u00fanica instituci\u00f3n hist\u00f3rica que ten\u00eda poder para ello.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-17416\" src=\"https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/francia.jpg\" width=\"603\" height=\"370\" srcset=\"https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/francia.jpg 600w, https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/francia-300x184.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 603px) 100vw, 603px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como cuerpo legislativo que actuaba en representaci\u00f3n de cada una de las tres clases sociales, la nobleza, el clero y el pueblo (el \u00abTercer Estado\u00bb), los Estados Generales hab\u00edan tenido un importante papel en la Francia de los siglos XIV y XV. Sin embargo, la deriva centralista y absolutista protagonizada desde entonces por las monarqu\u00edas europeas hab\u00eda por lo general reducido este tipo de instituciones a \u00f3rganos consultivos o decorativos; era el caso de los Estados Generales, de los que puede incluso afirmarse que yac\u00edan en el olvido: su \u00faltima reuni\u00f3n hab\u00eda tenido lugar en 1614.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong style=\"font-style: inherit;\">Los Estados Generales (1788-1789)<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Enfrentado a una situaci\u00f3n insostenible, Luis XVI acept\u00f3 al fin (5 de julio de 1788) la reuni\u00f3n de los Estados Generales para primeros de mayo de 1789 y la dimisi\u00f3n de Lom\u00e9nie de Brienne; Jacques Necker, puesto otra vez al frente del ministerio de finanzas, se convert\u00eda en el nuevo hombre fuerte de la situaci\u00f3n. Aparentemente, con la convocatoria de los Estados Generales, la llamada \u00abrevuelta de los privilegiados\u00bb se hab\u00eda anotado una victoria; en realidad, era el principio de una nueva etapa caracterizada por el exclusivo protagonismo de la burgues\u00eda. Si los poderosos pretend\u00edan aprovechar los Estados Generales para perpetuar sus privilegios, los burgueses persegu\u00edan acabar con ellos; de ah\u00ed que sus primeros objetivos fueran conseguir para el Tercer Estado una representaci\u00f3n similar en cifras a la nobleza y clero juntos, y que se votase por cabeza y no por estamentos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El decreto que organizaba los comicios (27 de diciembre de 1788) estableci\u00f3 el modo en que cada estamento elegir\u00eda a sus representantes en los Estados Generales, pero sin hacer referencia a la importante cuesti\u00f3n del voto, verdadero caballo de batalla de los dirigentes de la burgues\u00eda. La libertad que, en la pr\u00e1ctica, conced\u00eda la normativa electoral favoreci\u00f3 a los distintos aspirantes a liderar el Tercer Estado, que pudieron difundir sin cortapisas sus ideas y proyectos pol\u00edticos, asumidos por un importante sector de la sociedad francesa, como qued\u00f3 reflejado en los cuadernos de quejas (<em style=\"font-weight: inherit;\">cahiers de dol\u00e9ances<\/em>) enviados al rey por instituciones y grupos ciudadanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez efectuadas las votaciones, el 5 de mayo de 1789 tuvo lugar la apertura de los Estados Generales con un discurso de Luis XVI, donde dejaba entrever la exclusiva misi\u00f3n de solucionar el problema financiero que se asignaba a la instituci\u00f3n, sin aludir en ning\u00fan momento a las peticiones de los portavoces del estamento popular. El Tercer Estado pidi\u00f3 que las votaciones se llevasen a cabo individualmente y no por estamento, ya que en caso contrario el voto conjunto de la nobleza y el clero prevalecer\u00eda siempre sobre el de los plebeyos. La propuesta dif\u00edcilmente pod\u00eda prosperar: si se votaba individualmente, el Tercer Estado, que dispon\u00eda de mayor\u00eda de representantes, pasar\u00eda a controlar los Estados Generales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-17417\" src=\"https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/francias_2.jpg\" width=\"598\" height=\"389\" srcset=\"https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/francias_2.jpg 600w, https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/francias_2-300x195.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 598px) 100vw, 598px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras varias semanas de discusiones est\u00e9riles, el Tercer Estado acord\u00f3 abandonar tanto su denominaci\u00f3n como su condici\u00f3n de organismo representativo de tan s\u00f3lo un estamento, y, sobre la base de sus miembros, se constituy\u00f3 en Asamblea Nacional, autoproclam\u00e1ndose aut\u00e9ntica representaci\u00f3n de la naci\u00f3n e invitando a los dem\u00e1s estamentos a unirse a sus deliberaciones (17 de junio). El rey respondi\u00f3 priv\u00e1ndoles del sal\u00f3n donde se reun\u00edan; bajo el liderazgo de\u00a0<a style=\"font-style: inherit; font-weight: inherit;\" href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/m\/mirabeau.htm\">Honor\u00e9 Gabriel Riqueti, conde de Mirabeau<\/a>, y del\u00a0<a style=\"font-style: inherit; font-weight: inherit;\" href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/s\/sieyes.htm\">abate Emmanuel Joseph Siey\u00e8s<\/a>, la Asamblea Nacional se traslad\u00f3 a un edificio p\u00fablico utilizado como front\u00f3n para el juego de pelota, y, en medio del entusiasmo general, pronunci\u00f3 el 20 de junio el c\u00e9lebre<em style=\"font-weight: inherit;\">Juramento del Juego de Pelota<\/em>: no separarse hasta que hubiesen dotado a Francia de una Constituci\u00f3n. Numerosos representantes del bajo clero y otros nobles liberales se unieron a la Asamblea. Luis XVI hubo de ceder: el 27 de junio reconoci\u00f3 la Asamblea Nacional y orden\u00f3 al clero y a la nobleza que se incorporaran a la misma, lo que supon\u00eda una aceptaci\u00f3n de hecho, por parte del rey, del principio de soberan\u00eda nacional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La revuelta popular (1789)<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En tanto que abierto desaf\u00edo a la autoridad mon\u00e1rquica y triunfo de la soberan\u00eda nacional sobre el absolutismo, debe considerarse la constituci\u00f3n de la Asamblea Nacional (y no la toma de la Bastilla) como el primero de los sucesos revolucionarios; es preciso reconocer, sin embargo, que dif\u00edcilmente se hubiera llegado m\u00e1s lejos de no haber contado la Asamblea con el apoyo popular. Tras el forzado reconocimiento por parte del rey, en efecto, la aristocracia cortesana empuj\u00f3 de inmediato a Luis XVI a actuar contra la Asamblea Nacional, acuartelando tropas en Versalles (20.000 soldados) por si era preciso utilizar la fuerza contra la Asamblea y destituyendo otra vez a Jacques Necker, verdadero \u00eddolo de la burgues\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Par\u00eds crec\u00eda la agitaci\u00f3n por semejantes noticias: el 12 de julio, conocida la sustituci\u00f3n de Necker e intuy\u00e9ndose que la Asamblea iba a ser disuelta por las armas, las masas populares se amotinaron, sumiendo la ciudad en el caos y la anarqu\u00eda. Bajo la direcci\u00f3n del joven periodista\u00a0<a style=\"font-style: inherit; font-weight: inherit;\" href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/d\/desmoulins.htm\">Camille Desmoulins<\/a>, muchos manifestantes tomaron armas del arsenal de los Inv\u00e1lidos y se dirigieron a la prisi\u00f3n de la Bastilla, s\u00edmbolo de la opresi\u00f3n desp\u00f3tica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 14 de julio, que se convirti\u00f3 desde entonces en la fiesta nacional francesa, la Bastilla fue tomada por los revolucionarios. El acontecimiento tuvo un efecto extraordinario. Se crearon comit\u00e9s por todas partes, las mansiones nobiliarias fueron asaltadas, se destruyeron documentos y se dejaron de pagar los derechos se\u00f1oriales. En la capital se form\u00f3 una municipalidad revolucionaria, se cre\u00f3 una Guardia Nacional (a cuyo mando se puso al\u00a0<a style=\"font-style: inherit; font-weight: inherit;\" href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/l\/la_fayette_marques.htm\">Marqu\u00e9s de La Fayette<\/a>) y se adopt\u00f3 una escarapela con los colores rojo y azul de Par\u00eds, a los que se a\u00f1adi\u00f3 el blanco real.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La rebeli\u00f3n popular de Par\u00eds tuvo inmediata repercusi\u00f3n en los n\u00facleos de poblaci\u00f3n de toda Francia. En pocas jornadas, la burgues\u00eda conquistaba el poder municipal, estableciendo comunas revolucionarias en lugar de las antiguas oligarqu\u00edas locales, y encuadrando a las clases medias en milicias c\u00edvicas encargadas de velar por el orden p\u00fablico. Luis XVI aceptaba, mientras tanto, los hechos consumados retirando las tropas, restituyendo en su cargo a Necker (16 de julio) y recibiendo con todos los honores la nueva ense\u00f1a nacional: la escarapela tricolor de la municipalidad de Par\u00eds, origen de la actual bandera francesa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando la revuelta urbana comenzaba a remitir, la ola revolucionaria sacudi\u00f3 con notable intensidad el mundo rural. Era \u00abel Gran Miedo\u00bb (<em>la Grande Peur<\/em>), un fen\u00f3meno de paroxismo colectivo surgido al socaire de noticias confusas sobre partidas de bandidos que, en convivencia con los poderosos, recorr\u00edan los campos sembrando la destrucci\u00f3n y la muerte. En todos los lugares aparecieron grupos de campesinos armados que, ante la falsedad de las noticias, dirigieron sus iras contra los castillos y registros notariales, donde se supon\u00edan depositados los documentos acreditativos de los derechos feudales que hist\u00f3ricamente hab\u00edan pesado sobre sus espaldas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La Asamblea Nacional (1789-1791)<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Asamblea Nacional se hab\u00eda convertido en Asamblea Nacional Constituyente con la misi\u00f3n de redactar una Constituci\u00f3n y dar a Francia una nueva forma de gobierno. La rebeli\u00f3n del campesinado tuvo un profundo impacto en la Asamblea Constituyente, cuyos miembros, ante el temor de una situaci\u00f3n que pudiera hacer fracasar sus proyectos, acordaron -en la noche del 4 al 5 de agosto de 1789- la abolici\u00f3n de todo vestigio de r\u00e9gimen feudal: se decret\u00f3 la supresi\u00f3n de los derechos feudales y se declar\u00f3 ilegal el sistema de impuestos existente. En teor\u00eda, las ancestrales reivindicaciones campesinas quedaban satisfechas; a partir de entonces quedaba por construir un nuevo r\u00e9gimen que garantizara los principios del nuevo orden burgu\u00e9s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" size-full wp-image-17418\" src=\"https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/francias_3.jpg\" width=\"600\" height=\"420\" srcset=\"https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/francias_3.jpg 540w, https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/wp-content\/uploads\/2018\/07\/francias_3-300x210.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siguiendo el ejemplo americano, el 26 de agosto de 1789 los miembros de la Asamblea Constituyente aprobaron una relaci\u00f3n de derechos del ciudadano que hab\u00eda de servir de pre\u00e1mbulo a la constituci\u00f3n. La\u00a0<em>Declaraci\u00f3n de Derechos del Hombre y del Ciudadano<\/em>\u00a0(con una visi\u00f3n m\u00e1s universalista que su hom\u00f3nima americana) establec\u00eda los principios de libertad, igualdad, inviolabilidad de la propiedad y resistencia a la opresi\u00f3n, que iban a constituir la base de toda la legislaci\u00f3n revolucionaria. El rey no la acept\u00f3 hasta el mes de octubre; despu\u00e9s, se traslad\u00f3 a Par\u00eds y se aloj\u00f3 en el Palacio de las Tuller\u00edas. La Asamblea se traslad\u00f3 tambi\u00e9n a la capital y se dispuso a continuar all\u00ed su labor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La burgues\u00eda moderada era el grupo que contaba con mayor representaci\u00f3n en la Asamblea; considerando la configuraci\u00f3n de la c\u00e1mara, sosten\u00edan posturas centristas: eran partidarios de una monarqu\u00eda constitucional con poderes limitados que pusiese remedio a los males sociales. A la derecha se encontraban los arist\u00f3cratas, partido que aglutinaba los elementos m\u00e1s conservadores, defensores del absolutismo. En la izquierda se situaban los republicanos, entre los que figuraba Maximilien de Robespierre. Al margen de la pluralidad ideol\u00f3gica surgida en la c\u00e1mara y fuera de ella (clubes de opini\u00f3n y tertulias pol\u00edticas: fuldenses, jacobinos, cistercienses, franciscanos), los principales dirigentes del proceso revolucionario acordaron llevar a la pr\u00e1ctica una experiencia pol\u00edtica de car\u00e1cter mon\u00e1rquico y parlamentario, fruto de un compromiso entre la corona y la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Constituci\u00f3n de 1791 sancionaba la divisi\u00f3n de poderes, concediendo al rey las funciones del ejecutivo, y a un parlamento -elegido cada dos a\u00f1os- amplias atribuciones legislativas. La filosof\u00eda burguesa que inspiraba el texto legal aparec\u00eda, sin embargo, reflejada en el establecimiento de dos categor\u00edas de ciudadanos: activos (los que pose\u00edan derechos civiles y pol\u00edticos -capacidad de voto- por ser contribuyentes) y pasivos (los que s\u00f3lo ten\u00edan derechos civiles). Con ello quedaban excluidas del derecho a voto las clases bajas, hecho que condujo prontamente a su radicalizaci\u00f3n y a la exigencia del sufragio universal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aparte de la obra constituyente, la Asamblea despleg\u00f3 tambi\u00e9n una ingente tarea legislativa. En primer lugar, se dise\u00f1\u00f3 una descentralizaci\u00f3n y racionalizaci\u00f3n administrativa, por la que Francia quedaba dividida en 83 departamentos, en los que coincid\u00edan las diversas jurisdicciones administrativas con consejos de gobierno y autoridades locales elegidas por los habitantes de cada circunscripci\u00f3n. Otro hecho importante fue la reordenaci\u00f3n de la administraci\u00f3n de justicia, al establecer, seg\u00fan la nueva divisi\u00f3n territorial, distintas instituciones judiciales (juzgados de paz, tribunales civiles y tribunales de lo criminal), a cuyos cargos se acced\u00eda por elecci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para institucionalizar la igualdad civil y la libertad econ\u00f3mica, la actuaci\u00f3n de los legisladores se dirigi\u00f3 a abolir toda clase de trabas que imposibilitaran el acceso de cualquier ciudadano a cargos civiles y militares; se eliminaron asimismo los impedimentos al comercio interior (supresi\u00f3n de aduanas y peajes), a la industria (abolici\u00f3n de gremios y prohibici\u00f3n de asociaciones obreras), a la agricultura (cercamiento), y, lo que era m\u00e1s importante, se regul\u00f3 la igualdad de todos los ciudadanos ante los impuestos. De este modo la burgues\u00eda lograba establecer, junto al liberalismo pol\u00edtico, las bases del liberalismo econ\u00f3mico, eliminando las limitaciones que obstaculizaban su expansi\u00f3n econ\u00f3mica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las acuciantes necesidades financieras del Estado, agravadas por la propia revoluci\u00f3n, contribuyeron a que la Asamblea Nacional Constituyente determinara la nacionalizaci\u00f3n del patrimonio eclesi\u00e1stico para enjugar con su venta el d\u00e9ficit p\u00fablico. Minadas sus posibilidades de subsistencia, la Iglesia cat\u00f3lica pas\u00f3 a depender del Estado, el cual, a trav\u00e9s de la Constituci\u00f3n Civil del Clero (12 de julio de 1790), impuso una reorganizaci\u00f3n dr\u00e1stica de sus tradicionales estructuras y normas de funcionamiento interno, adapt\u00e1ndolas a la nueva filosof\u00eda revolucionaria (reducci\u00f3n de los 134 obispados existentes a 83, uno por departamento; provisi\u00f3n de cargos religiosos -p\u00e1rrocos, vicarios, obispos y arzobispos- por elecci\u00f3n, como cualquier empleo p\u00fablico).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los grandes cambios impulsados por la Asamblea Legislativa encontraron la f\u00e9rrea oposici\u00f3n de los privilegiados, muchos de los cuales emigraron a los pa\u00edses lim\u00edtrofes esperando una acci\u00f3n inmediata de las monarqu\u00edas absolutas europeas, que ya comenzaban a dar muestras de inquietud. La actitud del papa\u00a0<a style=\"font-style: inherit; font-weight: inherit;\" href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/p\/pio_vi.htm\">P\u00edo VI<\/a>\u00a0al condenar la Constituci\u00f3n Civil del Clero -y, con ella, a la revoluci\u00f3n- abri\u00f3 un cisma en la Iglesia y en la sociedad francesas que tendr\u00eda graves e inmediatas consecuencias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Impulsado tal vez por sus escr\u00fapulos al haber sancionado la controvertida legislaci\u00f3n religiosa, Luis XVI acab\u00f3 de convencerse de que el radicalismo de la Revoluci\u00f3n s\u00f3lo pod\u00eda detenerse con la intervenci\u00f3n de las potencias absolutistas. El monarca ya hab\u00eda negociado en secreto con soberanos extranjeros mientras fing\u00eda aceptar las reformas, y esperando convencerlos emprendi\u00f3 con su familia la huida del pa\u00eds. La fuga del monarca, sin embargo, fue abortada al ser reconocido y detenido en Varennes por el maestro de postas Drouet, el 21 de junio de 1791.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La noticia de la huida fallida del rey incit\u00f3 a la emigraci\u00f3n masiva de arist\u00f3cratas y cl\u00e9rigos. Simult\u00e1neamente, la agitaci\u00f3n campesina volvi\u00f3 a recrudecerse y una oleada de sentimiento antimon\u00e1rquico comenz\u00f3 a extenderse por toda Francia. En Par\u00eds, los clubes y peri\u00f3dicos radicales exig\u00edan que fuera la naci\u00f3n, y no la Asamblea Constituyente, la que decidiera la suerte del monarca. La declaraci\u00f3n de inocencia adoptada por la Asamblea y el consiguiente restablecimiento de Luis XVI en el trono consum\u00f3 la ruptura entre la burgues\u00eda moderada y los republicanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El 17 de julio de 1791, la Guardia Nacional dispar\u00f3 en el Campo de Marte contra una manifestaci\u00f3n antimon\u00e1rquica produciendo varias decenas de muertos. La represi\u00f3n se extendi\u00f3 a los principales dirigentes de las revueltas, entre los que figuraban\u00a0<a style=\"font-style: inherit; font-weight: inherit;\" href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/d\/danton.htm\">Georges-Jacques Danton<\/a>\u00a0y\u00a0<a style=\"font-style: inherit; font-weight: inherit;\" href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/m\/marat.htm\">Jean-Paul Marat<\/a>. El club de los franciscanos fue clausurado. La Revoluci\u00f3n se cobraba sus primeras v\u00edctimas, mientras en Pillnitz (Sajonia) Leopoldo II de Austria y Federico Guillermo II de Prusia hac\u00edan p\u00fablica una declaraci\u00f3n, el 27 de agosto de 1791, en la que proclamaban su deseo de \u00abponer al rey de Francia en estado de consolidar las bases de un gobierno mon\u00e1rquico\u00bb, una declaraci\u00f3n considerada, no sin raz\u00f3n por los patriotas, como una clara amenaza de intervenci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong style=\"font-style: inherit;\">La monarqu\u00eda constitucional: La Asamblea Legislativa (1791-1792)<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los dirigentes de la Asamblea Constituyente cre\u00edan, sin embargo, que la situaci\u00f3n pol\u00edtica se hab\u00eda normalizado a principios de oto\u00f1o de 1791, y que, cumplida su misi\u00f3n, deb\u00eda procederse a la disoluci\u00f3n de la c\u00e1mara y a la convocatoria de elecciones legislativas de acuerdo con la Constituci\u00f3n, que hab\u00eda sido aprobada en su texto definitivo el 3 de septiembre de 1791. Sometida a la extrema presi\u00f3n de las convulsiones internas y de la amenaza exterior, la reci\u00e9n instaurada monarqu\u00eda constitucional no llegar\u00eda a cumplir un a\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez efectuadas las elecciones, el 1 de octubre inauguraba sus sesiones la Asamblea Legislativa, compuesta por 745 diputados pertenecientes en su totalidad a los distintos sectores de la burgues\u00eda francesa. Las tendencias ideol\u00f3gicas que tomaban asiento en la nueva c\u00e1mara pueden agruparse en tres bloques. La derecha estaba ahora integrada por unos 260 diputados que apoyaban la monarqu\u00eda constitucional; los antiguos arist\u00f3cratas, valedores del absolutismo, hab\u00edan desaparecido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la izquierda se situaban los jacobinos, as\u00ed llamados porque muchos de ellos proced\u00edan de un club que se hab\u00eda instalado en el antiguo convento de los jacobinos, en la rue Saint-Honor\u00e9 de la capital francesa. No pasaban de 150 diputados y entre ellos destacaban los representantes de la regi\u00f3n de la Gironda, que por este motivo eran llamados girondinos; todos ellos eran republicanos y se opon\u00edan claramente al r\u00e9gimen mon\u00e1rquico. La izquierda tambi\u00e9n contaba con representantes que, frente al sistema censitario establecido en la Constituci\u00f3n, defend\u00edan el sufragio universal y gozaban de gran influencia sobre las clases bajas, privadas del derecho a voto. En el centro, unos 350 diputados inclinaban sus apoyos indistintamente hacia la izquierda o a la derecha seg\u00fan las circunstancias o los intereses del momento; formaban tal grupo personas identificadas con la revoluci\u00f3n, pero sin definirse de forma tajante en cuanto a la forma de Estado. (Biograf\u00edas y Vidas)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"","protected":false},"author":6,"featured_media":17413,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"slim_seo":{"title":"La Revoluci\u00f3n Francesa; 229 de historia y consecuencias - Opini\u00f3n P\u00fablica","description":"La Revoluci\u00f3n Francesa (1789-1799) ha sido tradicionalmente considerada como el indicador del final de una \u00e9poca hist\u00f3rica y el punto de arranque de una nueva e"},"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"class_list":["post-17419","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historias"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17419","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17419"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17419\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/media\/17413"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17419"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17419"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.opinionpublica.tv\/portada\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17419"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}