«El que fue sembrado en tierra buena… da fruto y produce ciento, o sesenta, o treinta por uno.» Mateo 13, 18-23.
Reflexiones para este viernes
1. No basta con emocionarse al escuchar un buen sermón (terreno pedregoso); la fe debe echar raíces profundas para resistir las incomprensiones del mundo.
2. Las preocupaciones excesivas por el futuro económico ahogan la paz de Dios. Confiemos en su providencia para que la semilla del amor crezca libre.
3. No todos damos el mismo fruto, y Dios no nos compara. Lo importante es dar el máximo según la capacidad y gracia que se nos ha confiado.





