«¿Cuál de los dos hizo lo que quería el padre?» Mt 21, 28-32.
Reflexiones para este domingo
1. Las palabras no bastan. Decir «sí» a Dios en la oración, pero actuar con egoísmo en la familia, nos hace como el hijo que prometió ir pero no fue.
2. Siempre hay tiempo para arrepentirse. El hijo que dijo «no» pero recapacitó y fue a trabajar, nos muestra que la humildad de corregir el rumbo agrada a Dios.
3. Los marginados que se arrepienten entran primero al Reino. No nos confiemos en nuestras «buenas costumbres»; pidamos un corazón siempre dispuesto a la conversión.





