
Este sábado, desde que abrieron sus oficinas hasta el cierre de la jornada, las oficinas de las agencias de seguros fueron invadidas por largas filas de clientes, quienes buscaban reparar sus coches por los daños que dejo el granizo de este viernes.
Mientras la mayoría de los daños reclamados fueron por abolladuras, hubo algunos clientes que reclamaban la reparación de cristales rotos.
Por ello se presentaron a que los ajustadores revisen los daños en sus autos y puedan repararlos, según dijeron algunas personas.
Cabe recordar que el año pasado también se presentó un fenómeno meteorológico similar en la ciudad, el cual causó mayores daños que en esta ocasión.





