
Durante el tercer y último debate por la Presidencia de Estados Unidos, el candidato republicano a la Casa Blanca, Donald Trump, dijo que decidirá «en su momento» si acepta el resultado de las elecciones que le enfrentarán a la demócrata Hillary Clinton el 8 de noviembre.
“Lo diré en su momento. Voy a mantener el suspenso», respondió Trump interpelado por el moderador del último debate presidencial en Las Vegas, Chris Wallace, por si aceptará el resultado de la contienda.
Según un sondeo de CNN, el debate presidencial lo ganó la candidata demócrata con 52 por ciento, contra un 39% del republicano Trump.
Durante el debate, el magnate neoyorquino alertó de que hay «millones de personas registradas para votar que no deberían estarlo», al alimentar sus acusaciones de que las elecciones están amañadas en favor de Clinton.
Trump ha argumentado que la prensa nacional intenta amañar las elecciones. Nuevamente aseguró sin evidencia alguna que «millones» de votantes registrados «no deberían estar registrados».
Insinuó que Clinton sería una presidenta ilegítima debido a su uso de un servidor privado de correos electrónicos cuando fungió como secretaria de Estado. Señaló: «Nunca se le debió permitir que se postulara».
Clinton respondió: «seamos claros sobre lo que él está diciendo y lo que eso significa: Él está denigrando, está menospreciando a nuestra democracia y yo estoy horrorizada de que el nominado de uno de los dos principales partidos asuma esa postura».
Para Hillary Clinton y Donald Trump, éste fue el último momento decisivo. Ambos candidatos llegaron al debate presidencial con cifras históricamente altas de desfavorabilidad y necesitan convencer a los votantes indecisos de por qué el país podría ser peor con su oponente en la Casa Blanca.
Ambos candidatos discutieron sobre Corte Suprema, inmigración, ISIS, el acuerdo con Irán y deuda pública. Clinton dijo que Trump sería un «títere» de Vladimir Putin si llega a la presidencia y al final del debate, Trump llamó «mujer repugnante» a Hillary Clinton.





