
Las embarazadas que querían tramitar una incapacidad por maternidad en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) tenían que lidiar con filas, invertir mucho tiempo y realizar un número indefinido de visitas.
Patricio Caso, director jurídico del IMSS, explica que las modificaciones son un intento por evitar que las usuarias pasen por situaciones sin «sentido ni lógica», como tener que realizar visitas «inútiles».
Con esto, si una embarazada necesita una incapacidad por maternidad, pero no va a atenderse en el IMSS, sólo debe ir ante el instituto en la semana 34 de gestación para tramitar su certificado. De esa manera obtiene su permiso hasta por 84 días y el pago de su subsidio.
Las mujeres que sí se atienden un embarazo en el IMSS deben acudir varias veces, entre cinco y seis, pero las autoridades aseguran que su meta es que cada visita sea más ágil.
Además, tanto unas como otras ya pueden traspasar semanas del periodo prenatal al posnatal, con la finalidad de que puedan estar más tiempo con sus recién nacidos.
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