
El gobierno del estado de Quintana Roo ha incautado decenas de automóviles pertenecientes a Uber, argumentando que la compañía está ofreciendo servicios de transporte en forma ilegal.
Las autoridades de Cancún y urbes cercanas mantendrán los autos en depósitos hasta que los conductores paguen multas cercanas a los 2,800 dólares cada una.
La compañía dijo que aproximadamente 100 de los vehículos de sus conductores han sido incautados en la última semana y que 96 de ellos transportaban a residentes de Cancún, no a turistas.
Uber considera que las multas son exorbitantes y argumenta que ha habido amenazas y violencia contra los conductores, los clientes y los turistas.
El secretario estatal de Transporte, Jorge Portilla, dice que Uber violó una ley del estado que prohíbe los servicios de transporte sin licencia, y que la compañía ya sabía acerca de esa ley. Además de que ha afectado los ingresos de los choferes de taxi que sí están registrados.
Información de Forbes





