
Antes de Figo, Ford participaba en el segmento de los compactos con el modelo Fiesta, un vehículo con buen nivel de equipamiento —todas las versiones tienen bolsas de aire, por ejemplo—, pero que superaba en precio a otros modelos como el Gol de Volkswagen, el Spark de Chevrolet o el March de Nissan.
“Ahora Figo se ha convertido en uno de los motores del crecimiento de la marca», dijo Gabriel López, presidente y director general de Ford de México.
Con el lanzamiento del Fusion híbrido, Ford aprovechó el furor por este tipo de modelos en la Zona Metropolitana del Valle de México. “Tras la contingencia ambiental, vimos mayor interés del consumidor mexicano por los modelos híbridos”, explicó el directivo.
Ford ha vendido alrededor de 400 unidades del Fusion híbrido. “El auto se ha posicionado bien. Aunque no es la oferta más económica del segmento, combina prestaciones de un sedán de alta gama con la ventaja de poder circular todos los días”, dijo López.
Además, Ford incrementó su presencia en el segmento de las SUV con el lanzamiento de la versión sport de la camioneta Edge. Ya representa 50% de las ventas de ese modelo.
Con información de Expansión





