¡Hola, lectores! 🌸 Hoy les quiero platicar de Quedará el amor, de Alice Kellen, una autora que ya nos tiene acostumbrados a navegar por las aguas turbulentas del corazón con una sensibilidad que te atraviesa. Si alguna vez han leído algo de ella, saben que no sale uno igual de sus historias, y esta novela, publicada por Planeta, no es la excepción. ¿Listos para un viaje emocional?

La tarea de Alice aquí es sencilla pero poderosa: contarnos la historia de Noah y Lena, dos almas rotas que, por esas casualidades que solo la vida regala, terminan compartiendo un verano en un pequeño pueblo costero. Él es un músico atormentado por un pasado que no lo suelta; ella, una chica que carga con heridas invisibles tras una pérdida devastadora. ¿La premisa suena a romance clásico? Sí, pero Kellen le da tantos matices que te olvidas de los clichés. Aquí no hay príncipes azules ni finales predecibles, sino personajes que respiran, sangran y se reinventan.
Lo que más me enamoró es cómo la autora teje la relación entre ambos. No es un amor que nace de miradas fugaces, sino de la paciencia, los silencios compartidos y las cicatrices que, poco a poco, dejan de doler. Noah y Lena se convierten en espejos el uno del otro, y ver cómo se ayudan a sanar es de esas cosas que te reconcilian con la humanidad. Además, ¡el diálogo entre ellos! Fresco, lleno de chispazos de humor y momentos tan tiernos que hasta te da cosita leerlos en público (lo digo por experiencia).
Kellen tiene una prosa que fluye como el mar: a veces tranquila, a veces embravecida, pero siempre con una belleza que atrapa. Hay frases que subrayarías una y otra vez, como cuando describe el dolor como «algo que se clava en el pecho pero también te recuerda que sigues vivo». Y aunque el libro habla de pérdida y duelos, no se queda en la oscuridad: es una oda a la resiliencia, a eso que queda cuando crees que no hay nada más.
¿Recomiendo Quedará el amor? Absolutamente. Si buscas una historia que te haga reír, llorar y creer en los segundos actos de la vida, esta es para ti. Ideal para leer con una manta, un café y el corazón abierto. Eso sí, les advierto: terminarán añorando ese pueblo costero y preguntándose cómo está Noah (sí, nos encariñamos).
Alice Kellen vuelve a demostrar por qué es una de las voces más queridas de la narrativa romántica contemporánea. Y Planeta, como siempre, nos regala una edición tan cuidada que hasta da pena romper el lomo (pero valdrá la pena, ¡lo prometo!).
Así que ya saben: si el amor, en todas sus formas, les mueve el piso, este libro será su próximo bookhangover. 💔📚
¡Hasta la próxima reseña, y no olviden abrazar sus propias cicatrices! ✨





