Vendieron su alma al diablo
José Woldenberg ___________________________ Eso suele decirse cuando con tal de alcanzar un objetivo muy deseado, se está dispuesto a sacrificar valores y conductas virtuosas y legales. La meta es tan apetecible, incluso obsesiva, que se es capaz de traicionar muchas de las que se habían ostentado como cualidades propias. Andrés Manuel López Obrador, luego de sus derrotas electorales de 2006 y 2012, decidió (es una conjetura con suficientes evidencias), desterrar cualquier escrúpulo y sumar y sumar destacamentos a su candidatura





