Se ha vuelto común el hecho de que las mascotas lleven nombres o diminutivos de humanos y esto se debe a que en infinidad de casos participan en las actividades diarias de la familia que los adopta. Así, los animales domésticos juegan, viajan, se enojan y hasta manifiestan desacuerdos con los humanos cuando algo no les gusta.
El caso de Willy, un perrito de raza french poodle color negro de cinco años de edad, es un claro ejemplo de convivencia con Lorenzo su dueño. Todo iría bien, pero Willi se extravió el 26 de mayo en calle Zitácuaro a la altura de la calle Morelia y Malvavisco del fraccionamiento en la Colonia Eréndira, una colonia ubicada al sur oriente de Ciudad Juárez y como suele suceder, las desgracias ocurren en un abrir y cerrar de ojos.
Pese a ser un perro casero, tal vez la curiosidad de conocer lo que había del otro lado de la reja de alambre lo llevó a traspasarla y empezó su caminar.
Willy es extrañado no solo por Lorenzo quien los busca por cielo, mar y tierra, también lo extraña El Cuco, un cachorro del cual Willi presume su paternidad.
En esa armonía de familia de canes era costumbre que tanto Willy como El Cuco se entretuvieran con películas de vaqueros o caricaturas que Lorenzo les ponía. Sería ilusorio asegurar que los canes entendieran lo que veían en la pantalla, no obstante, se mantenían atentos frente al televisor hasta el final.

Recompensa de 2,000 pesos. Si lo has visto, no dudes en reportarlo con Lorenzo a los números 6567775472 o al de casa 6567033955 . Como señas particulares Willy es negro con corte de pelo reciente.





