Cada vez más personas se plantean cancelar, entre otros servicios, sus suscripciones a ChatGPT.
El movimiento QuitGPT, que está ganando popularidad, se inscribe dentro de un movimiento más amplio con una misma visión: buscar alternativas a los omnipresentes gigantes tecnológicos estadounidenses y trabajar hacia la soberanía digital.
¿Es eso siquiera posible?
Créditos: DW en español.




