
La economía mexicana «ha resistido a la brusca caída de los precios del petróleo, al débil crecimiento del comercio mundial» y al esperado «endurecimiento de la política monetaria de Estados Unidos», indicó este lunes la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que redujo su previsión de crecimiento económico en 2016 para México, ubicándola en 2.2 por ciento.
La demanda interna en México sigue siendo el principal factor que alienta la actividad económica, todo ello en un contexto de incertidumbre sobre la futura política de Estados Unidos luego de la elección del republicano Donald Trump como su próximo presidente.
El crecimiento del PIB de México se mantiene estable: tras haber avanzado 2.5% en 2015, la OCDE augura resultados similares para 2016 (+2.2%), 2017 (+2.3%) y 2018 (+2.4%).





