La inflación en Estados Unidos repuntó en junio, a medida que comienzan a reflejarse en los precios al consumidor los efectos de los aranceles impulsados por Donald Trump.
Aunque los niveles actuales siguen muy por debajo del pico registrado hace tres años cuando la tasa llegó al 9% e incluso del 3% de hace un año, los nuevos aranceles parecen haber frenado la tendencia descendente.
Las medidas vigentes aún no incluyen los impuestos adicionales que Trump amenaza con aplicar a otros socios comerciales clave.
Si estos se concretan, es probable que ejerzan una presión considerable sobre los precios, aunque aún no está claro si, o cuándo, entrarán en vigor.
Créditos: DW en español.





