
México es el segundo país con más desigualdad de ingresos entre sus habitantes más ricos y los más pobres en la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE).
Esta medición se hace a través del coeficiente de Gini y la brecha entre el ingreso promedio de los más ricos y los más pobres (S9/S10 decile share). Ambos señalan que México y Chile poseen el doble de desigualdad que Islandia, Noruega y Dinamarca, quienes presentan el menor nivel dentro bloque económico, de acuerdo con su reporte Panorama de la sociedad (Society at glance) 2016.
“Los países nórdicos y de Europa tienen los niveles más bajos de desigualdad en ingresos, mientras que son más altos en Chile, Israel, México, Turquía y los Estados Unidos. Los indicadores alternativos de desigualdad sugieren un ranking similar”, detalla el organismo dirigido por el mexicano José Ángel Gurría.
“Más allá de su impacto en la cohesión social, la creciente desigualdad también puede ser perjudicial para el crecimiento y daños oportunidades a largo plazo. A menudo, la preocupación política se centra más en la dirección del cambio de la desigualdad, en lugar de su nivel”, advierte el organismo dirigido por el mexicano José Ángel Gurría.
Las medidas de la desigualdad de ingresos se pueden basar en la renta disponible de los hogares de la gente después de impuestos y transferencias sociales, o en los ingresos del mercado doméstico de las personas antes de impuestos y transferencias.
Información de Forbes





