Mariana, una madre decidida a ayudar a su hija autista a comunicarse, se muda a una vieja casa familiar cargada de tenebrosos secretos. La terapia parece exitosa cuando la niña comienza a hablar milagrosamente. Sin embargo, Mariana pronto descubrirá que su hija ha entrado en contacto con las torturadas entidades del lugar, quienes regresan del más allá para cobrarse una oscura deuda del pasado.
No hay crisis de Estado
Jorge G. Castañeda ___________________________ Resulta imposible desenmarañar el enredo de Rocha Moya en Sinaloa, que sigue su curso, ahora con una nueva gobernadora, dizque rochista. Abundan las incógnitas, los enigmas, los misterios, y sobre todo, los inventos de columnistas fantasiosos y de políticos lambiscones. Mientras alguien -Palenque, Palacio, Washington, el Cártel de Sinaloa- no filtre algo parecido a la verdad, nos veremos confinados a la especulación o al chisme. Me mantengo en mi especulación anterior, y en mi chisme previo:





