¿Todo es injerencia?
Jorge G. Castañeda ___________________________ No hay nada que le funcione mejor a un gobierno mexicano atribulado que envolverse en la bandera, denunciar el intervencionismo foráneo, en particular norteamericano, y dar la impresión de actuar en consecuencia. Claro: sin comer lumbre. Ninguno de los presidentes de la época moderna, desde Obregón hasta López Obrador, se pasaron de lanzas. Siempre supieron hasta dónde podían atizar el supuesto nacionalismo mexicano sin provocar seriamente al vecino, fuera este razonable -Roosevelt, Kennedy, Clinton y Obama-






