
Debido a la depreciación del peso frente al dólar, su red de tratados comerciales y su posición geográfica en América del Norte refuerzan a México como un país competitivo para producir autos, lo que también genera que la brecha entre el costo de producir una unidad en el país sea menos costoso respecto a Estados Unidos.
En México se obtiene una utilidad cercana a 3 mil dólares por unidad, mientras en EU son 1,000 dólares, refiere el experto.
“Las principal razón por la que los distintos fabricantes han elegido México es su rentabilidad frente a otros países, incluido Estados Unidos, y esto se debe a que la estructura de costos es menor aquí”, explica Juan Francisco Torres Landa, socio director de Hogan Lovells BSTL.
Ensamblar una unidad de ese auto en México implica un ahorro de 1,200 dólares en relación con Estados Unidos y de 4,300 dólares respecto a Europa, como deja ver el estudio The Growing Role of Mexico in the North American Automotive Industry, de la empresa consultora Center for Automatice Research.
Información de Vanguardia





