Sunday, 16 May 2021 00:00

Cementerio

Written by  Myrna Pastrana
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Myrna Alicia Pastrana Solís. Myrna Alicia Pastrana Solís.
Si las bolsas de plástico fueran rosales y las llantas maceteros, indudablemente que podríamos estar ante un vergel de plantas, pero no es así. La imagen se repite en un buen número de lotes baldíos y en las afueras de la ciudad. Ésta, por ejemplo, fue tomada de la Sierra de Juárez y no en su mejor momento ahora que algunos la tienen convertida en basurero.

A pesar de lo desagradable, el estudio de los desechos que tiramos, formalmente conocido como Arqueología de la Basura, revela mucho de los hábitos de consumo, de la identidad y del status social y económico que tenemos los compradores de bienes y satisfactores.

De existir interés por parte de los gobiernos, este tipo de estudios ambientales, pueden arrojar luz en la búsqueda de soluciones a los problemas producidos por la contaminación.

La foto entonces nos lleva a reconocer, llantas de automóviles, desechos de construcción, vasos de unicel, envases de plástico que contuvieron litros de agua endulzada con sabor artificial, envases pequeños de flan o yogurt, bolsa de papitas enchiladas; entre ellas sobresalen las cáscaras de toronja o naranja y lo más impactante: la cabeza de un cerdo, todavía con el ojo derecho visible puesto en su lugar, acaso como último recuerdo de haber visto a quien le cortó la vida.

Conmueve el abandono por el que fue dejado, si el rastro no es el mejor lugar para morir, la intemperie tampoco lo es para reposar; para muestra basta un botón o una oreja en este caso, mire si la oreja carcomida en la punta, la derecha, no es la prueba fehaciente de que los depredadores rondan por el cementerio.

Read 623 times Last modified on Sunday, 16 May 2021 21:26
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