Los Epítomes de Laecita - Aída Holguín

aida

Más allá del cambio de nombres y de su aplastante mayoría priísta, el inicio de funciones en la LXIII Legislatura en el Congreso del Estado no ha sido noticia por innovación alguna.  Por el contrario, uno de los temas relevantes fue la limitación a los reporteros evitando su presencia en el salón del pleno y por supuesto, el reparto de las presidencias para las Comisiones que conforman al Poder Legislativo del Estado de Chihuahua.

Es de llamar la atención que la rebatinga por el reparto de las Comisiones siempre es un tema bastante sonado; sin embargo, en las causas esenciales no se encuentra tanto la afinidad de perfiles y el interés por los problemas, sino la búsqueda de posiciones de poder.

Hoy, el tema central simplemente es sobre el reparto, y en su caso, de la creación de las Comisiones, que en realidad no deben representar un motivo para que los diferentes sectores de la sociedad chihuahuense se sorprendan, critiquen o se inconformen, porque finalmente deben existir grupos de trabajo "especializados" para la atención y solución de problemas específicos. Es decir, para el Poder Legislativo, una Comisión debe representar al conjunto de legisladores que bajo encargo de la ley o de la autoridad, deben ejercer ciertas competencias de manera temporal o permanente para atender determinados asuntos.

Lo que si debe llamar la atención y ser motivo de inconformidad, es que si en realidad se trata de atender problemas específicos que necesitan especial atención y urgente solución, ¿por qué nadie ha propuesto la creación de una Comisión Especial para dar seguimiento a las agresiones contra periodistas?.  ¿Acaso el tema de las agresiones contra periodistas en nuestro estado no requiere de la atención del poder legislativo?

Si bien es cierto que el Sistema Integral de Seguridad para Protección de Periodistas del Estado de Chihuahua –signado por el Gobierno Estatal y los periodistas en septiembre de 2010-- propone la creación de un Comité de Riesgo que a su vez cuente con un Grupo Técnico del Comité para la atención y seguimiento de las agresiones a periodistas, el Poder Legislativo del Estado de Chihuahua aún no haya acudido al Título Cuarto, Capítulo VI, Artículos 44 y 66 de la de su Ley Orgánica para crear una Comisión Especial para atender esta grave problemática.

Probablemente para el Congreso del Estado no ha sido relevante que durante la reciente visita de los Relatores de la ONU y la OEA para la Libertad de Expresión, se confirmara lo que ya muchos sabíamos: que en los últimos años la mayor parte de los asesinatos, desapariciones y secuestros de periodistas se concentran en entidades federativas en dónde hay una fuerte presencia del crimen organizado, incluyendo entre ellos al Estado de Chihuahua.

O quizá el hecho de que con la creciente violencia en contra del gremio periodístico chihuahuense –documentado y denunciado por organismos locales, nacionales e internacionales-- se inhibe la libre opinión, la libre expresión, además de violarse los derechos humanos y constitucionales, es cosa que no requiere atención por parte de los legisladores locales.  En realidad los motivos para que el Congreso del Estado hasta la fecha no haya conformado una Comisión Especial referente esta grave problemática que se vive en Chihuahua no los sabemos a ciencia cierta, pero sin duda alguna no ha sido hasta ahora un tema que merezca su atención.

Siendo el poder local –a través de sus distintos órganos-- el más cercano al gremio periodístico, no es válido ni aceptable que mientras que a nivel nacional se concreta la federalización de los delitos contra periodistas, en el estado de Chihuahua prevalezca la omisión en la atención seria y urgente a este grave problema.

Es pues urgente y necesario que alguien tome la iniciativa de proponer la creación de una Comisión Especial no solo para dar atención y seguimiento, sino para la prevención de agresiones contra periodistas y medios de comunicación, pero sobre todo su aprobación y funcionamiento a la brevedad posible. Ojalá la mirada crítica del periodismo chihuahuense de cuenta de la cristalización de esfuerzos para obtener logros en esta materia.

Finalizo en esta vez con una reflexión del historiador británico Cyril Northcote Parkinson: "El tiempo empleado en un asunto, es inversamente proporcional a su importancia económica.