Los Epítomes de Laecita - Aída Holguín

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La cultura de la delincuencia y su modus operandi parece estar invadiendo a la sociedad chihuahuense; quizá lo más grave de esto, es que lo están aprendiendo y aplicando los jóvenes sin siquiera causarles el mínimo remordimiento.

Como si no fuera suficiente, y se pudiera tapar el sol con un dedo, casos que debieran darse a conocer para que sirvan de alerta a la sociedad son ocultados por el aparato oficial, como es el caso del secuestro de una madre de familia que fue "levantada" frente a la escuela de sus hijos el pasado 19 de noviembre, circunstancia que no se consignó en un solo medio informativo de la capital, a pesar de la gran movilización que se generó tras tan lamentable evento.

Ante esta situación, es difícil encontrar ya, las palabras "adecuadas" para describir y sobre todo para aceptar que lo que está pasando el país y sobre todo el estado de Chihuahua ha llegado a magnitudes inimaginables apenas un par de años atrás.  Y es que resulta realmente preocupante el hecho de que los actos delictivos generalizados a lo largo y ancho del estado, ahora son parte de un plan casi perfecto para que otros hechos lamentables se sumen a la lista de catástrofes sociales.

Resulta que escudándose en los altos índices de secuestros y los detalles de operación que de los grupos criminales se puede encontrar descrito a detalle en cualquier sitio de internet, una joven juarense aprovechó para huir de su casa y peor aún, al parecer, la joven –menor de edad-- les dijo a sus compañeros de escuela que no regresaría a su casa porque no quería vivir con sus padres; argumentando que su papá la llevaría a un internado por su mala conducta. Además, les pidió que dijeran que varios hombres armados se la habían llevado en la cajuela de un vehículo compacto de color verde, cuando ella se encontraba en el exterior de la escuela.

Éste fue el plan casi perfecto gracias a la situación que desde hace años se vive en nuestro estado y específicamente en Ciudad Juárez.  Cuando digo "casi perfecto", me refiero no solo a la planeación de escapes fáciles y ficticios para ciertas personas que por diferentes motivos desean huir de sus problemas personales; sino del pretexto que de ahora en adelante podrían usar a su favor las autoridades estatales, alegando que puede tratarse de un montaje de personas pseudo-secuestradas para evadir ciertas situaciones personales.

Esto, sin duda abre un nuevo círculo vicioso que puede dar como resultado más impunidad; y digo más, porque es bien sabido por los chihuahuenses que desde hace algunos años Chihuahua es presa de la violencia y la delincuencia, pues es innegable que no se ha podido o no se ha sabido hacer justicia en muchos sentidos.

Luego de este grave suceso, es urgente que ciudadanía y gobierno pongamos todo de nuestra parte para evitar que  casos que pudiera ser aislados, dejen de ser un plan casi perfecto y se conviertan en el plan perfecto en el que simulen que a partir del cambio de administración, "milagrosamente" baje el número de incidentes delictivos.

Por una parte, es necesario que los ciudadanos estemos atentos de lo que sucede en nuestras familias y en nuestra comunidad, porque no podemos permitir que personas irresponsables se aprovechen de una situación tan grave como lo es la violencia y adopten como táctica de escape a sus problemas personales una ficción basada en el modus operandi de los delincuentes.  Hay que decirlo claramente: esto que sucedió, convierte a todos los involucrados en delincuentes organizados.

Por otro lado este reprobable hecho, no puede ni debe ser motivo para que las esferas de gobierno y sus instancias dejen a un lado sus responsabilidades, alegando  posibles "montajes" u ocultando las verdaderas cifras prevalecientes. Aquí también hay que ser claros: suficiente tenemos con la impunidad y deficiencia prevaleciente en el propio sistema de justicia, como para todavía encuentren el pretexto perfecto --y no por ello menos lamentable-- para dejar de hacer las investigaciones correspondientes.

Lo que sucedió con esta irresponsable joven juarense, es algo serio; Chihuahua no necesita de más complicaciones y mucho menos de replicar este tipo de actividades que solo vienen a desvirtuar un escenario que ya de por si es de impunidad, desconfianza, violencia y delincuencia.

El político y el decimosexto Presidente de los Estados Unidos Abraham Lincoln decía: "puedes engañar a todo el mundo algún tiempo. Puedes engañar a algunos todo el tiempo. Pero no puedes engañar a todo el mundo, todo el tiempo."

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