Este 14 de septiembre se cumplieron 197 años de la formulación del documento conocido como "Sentimientos de la Nación", en el que José María Morelos plasmó sus pensamientos políticos y económicos basados--según la historia-- principalmente en la Guerra de Independencia de estados Unidos y en la Revolución Francesa.  Sin duda alguna, este texto político expone el pensamiento del líder insurgente iniciador de la segunda etapa de la Guerra de Independencia en México.

Lo que es difícil asegurar, es si este documento --considerado uno de los más importantes de nuestro país-- es en realidad el fiel reflejo de los Sentimientos de la Nación, los sentimientos del ejército insurgente o fueron solamente los sentimientos de Morelos.

Si bien es cierto que el documento es valioso, al contener pronunciamientos que hasta la fecha forman parte de la Constitución Mexicana, existen otros que sin duda alguna llaman especialmente la atención por lo extremo del pensamiento del insurgente de la época.

¿Cuál es hoy por hoy el sentimiento de la nación? Sería un verdadero reto enunciar los sentimientos de un país que vive circunstancias tan violentas y por lo tanto "especiales", en donde los mexicanos por el mismo temor dudan en expresar realmente sus sentimientos.

Imaginemos el sentimiento que enunciarían los deudos de los cientos de feminicidios, los jóvenes líderes asesinados pertenecientes a la comunidad de Le Barón en el municipio de Galeana o los de las masacres de Creel en el municipio de Bocoyna, de los  Centros de rehabilitación "El Aliviane" y "Fe y Vida" en Cd. Juárez y Chihuahua capital respectivamente, o la de los jóvenes masacrados en la Colonia Salvarcar de Cd. Juárez.

Cuál sería el sentimiento que expondrían los campesinos de San Mateo Atenco en el estado de México después de permanecer 4 años en prisión tan solo por haber hecho uso de su derecho a la libre asociación y realizar una protesta social en contra de la expropiación de sus tierras para construir en ellas un Aeropuerto.

Qué sentimiento expresarían las tres mujeres indígenas de la etnia Otomí quienes duraron presas injustamente, una de ellas por 3 años y las otras dos por un período de 4 años, acusadas "sin pruebas" del presunto secuestro de 6 policías de la Agencia Federal de Investigaciones.

O que decir del sentimiento que pueda tener la madre de la joven Rubí Marisol, al ver como el asesino confeso de su hija fue declarado no culpable por los jueces del sistema oral del "Nuevo Sistema de Justicia Penal" del Estado de Chihuahua.

Por todos estos crímenes aún no hay nadie sentenciado y estos son solo algunos de los muchos ejemplos que existen en nuestro país sobre las injusticias que se viven y que dicen mucho de los sentimientos que hoy en día podrían tener los mexicanos.  Indudablemente, esto nos indica que las prioridades en los sentimientos de la Nación distarían mucho de lo expresado hace casi doscientos años, lo difícil de saber a ciencia cierta es si estamos igual o peor que entonces porque las circunstancias son distintas, pero lo que si es definitivo, es que no estamos mejor.

Es importante insistir en que México somos y lo hacemos todos, las responsabilidades que le corresponden a los gobiernos –de los tres niveles— deben ser cumplidas; y las obligaciones que como ciudadanos tenemos deben ser asumidas con responsabilidad porque de otra manera la historia de México no tendrá más páginas escritas que describan las glorias de nuestro país.

Termino esta vez con una frase del poeta y dramaturgo español Federico García Lorca: "El más terrible de todos los sentimientos es el sentimiento de tener la esperanza muerta.